28 de enero de 2021
27 de febrero de 2006

OPA.- Rajoy y Aznar reprochan al Gobierno su "interferencia" y que prime "demostrar quién manda" al interés del usuario

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Mariano Rajoy, y el ex presidente del Gobierno y responsable de FAES, José María Aznar, reprocharon hoy al Ejecutivo socialista su "interferencia" en operaciones de carácter empresarial y su decisión de primar el "interés político" y el "demostrar quien manda" al beneficio de los consumidores.

Durante su intervención en la presentación del libro 'Los Indicadores del Cambio: España 1996-2004', editado por FAES, Rajoy resaltó que la posición adoptada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ante las OPAS recibidas por Endesa evidencian que "aquí importa más el interés político y demostrar quién manda que el interés de los consumidores y usuarios y el respeto a los accionistas".

"Aquí importa más demostrar quién manda que el prestigio de España, que los intereses de los españoles y su bienestar y la riqueza o la proyección internacional de nuestras empresas", enfatizó el líder de la oposición.

En la misma línea, se preguntó si lo que se pretende es que cuando los bancos, operadoras telefónicas o constructoras españolas traten de emprender negocios en el extranjero se les diga allí también 'usted no puede entrar aquí', aludiendo de este modo a la decisión gubernamental de rechazar el intento de OPA de la alemana E.ON. "Ese es el mensaje que se está dando irresponsablemente desde el Gobierno"; apostilló.

Y es que, según Rajoy, el "gran error" de la legislatura socialista es no ocuparse de la competitividad u observar el crecimiento económico de países que, hasta hace poco tiempo, "no contaban en el concierto internacional". "Nosotros estamos otra vez con Wilfredo El Belloso, Felipe V o los suevos", enfatizó.

AZNAR VE "ARROGANTE" INTERVENIR EN MERCADO

El ex presidente Aznar participó también en la presentación oficial de 'Los indicadores del cambio. España 1996-2004' y, entre otras cosas, culpó a los socialistas de haber generado una "crisis" similar a la que se encontró, dijo, cuando llegó a poder hace ahora ocho años.

En este contexto, defendió las políticas de "resultados" y no las de "gestos" de "rúbrica o apoyo" que se convierten, a su juicio, en "finta o engaño" y cambian el trabajar por el "puro marketing" y el "dar trigo" por el "predicar".

Según planteó, sería "absurdo" y "bien poco liberal" decir que los Gobiernos que él presidió fueron los únicos responsables del "cambio económico" de aquellos años.

"Siempre he dicho que los gobiernos no crean empleo: lo hace la sociedad, las personas, las empresas --concluyó--, pero también he dicho siempre que cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas. Sobre todo, si además de austeros, los gobiernos y las Administraciones no caen en esa 'fatal arrogancia' de la que Hayek hablaba, y se abstiene de interferir en las decisiones individuales, en los mercados y las costumbres".