5 de abril de 2020
17 de marzo de 2008

Los partidos del Grupo Mixto del Congreso exploran distintas alianzas para evitar un grupo heterogéneo

Si no lo remedian, deberán repartirse entre 7 la escasa presencia del Grupo Mixto y no tendrán espacios de propaganda en la campaña de 2012

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los partidos destinados en principio al Grupo Mixto del Congreso están aprovechando estos días para mantener contactos con vistas a explorar distintas alianzas que eviten el escenario de tener que conformar un grupo parlamentario heterogéneo de once diputados y siete partidos donde sería casi imposible marcar un perfil propio en la actividad diaria de la Cámara, se informó a Europa Press en fuentes de estas formaciones.

Las conversaciones se hallan aún en fase embrionaria aunque los requisitos que impone el Reglamento ya han ido descartando algunas vías que eran usuales en anteriores etapas del Congreso. De hecho, pierde fuerza la posibilidad de que uno de estos partidos consiguiese formar grupo propio con el préstamo de diputados socialistas, una maniobra aplicada con Coalición Canaria en las últimas legislaturas.

Sólo Esquerra Republicana (ERC), con sus tres escaños, puede plantearse la vía de recibir el préstamo de dos diputados del PSOE, pero ello choca con el Reglamento del Congreso, que exige haber superado el 15 por ciento de apoyo en las circunscripciones donde se ha presentado lista, y los republicanos no lo cumplen en ninguna.

ERC E IU-ICV, POR UN LADO.

La alternativa, manejada desde IU-ICV, es formar un grupo conjunto con ERC, que sumaría cinco diputados y que quedaría cerca del umbral mínimo del 5 por ciento del voto estatal que exige el reglamento de la Cámara para estos casos. Los promotores de esta alianza se acogen al precedente del Senado, donde ERC e ICV-EUiA comparten grupo con los socialistas catalanes bajo la denominación de Entesa Catalana de Progrés. Las gestiones las están llevando personalmente Gaspar Llamazares, de IU, y Joan Herrera, de ICV.

No obstante, ese nuevo grupo parlamentario requeriría el visto bueno del PSOE, que sin duda lo aprovecharía para reclamar reciprocidad ante la configuración de la Mesa del Congreso o incluso el debate de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero. También les conviene la no beligerancia del PP, pero ya hay voces del Grupo Popular que adelantan su oposición, recordando que hace cuatro años ya llevaron al Constitucional la creación del grupo de ERC, que entonces había sacado ocho diputados y superaba el 15 por ciento en las circunscripciones catalanas.

Si no logran grupo propio, podrían plantear la opción de la agrupación parlamentaria dentro del Grupo Mixto, lo que les daría, en el reparto de tiempos de intervención y cupos de iniciativas, el 75 por ciento de lo que dispone cualquier grupo parlamentario. El precedente está en 1986, pero entonces había un Grupo Mixto de medio centenar de diputados y se exigió un mínimo de cinco escaños del mismo partido para constituir agrupación. Con acuerdo de las formaciones mayoritarias se podría crear una resolución específica para la actual coyuntura, pero ello también supondría dar la última palabra al PSOE y al PP.

ERC, que ha delegado en su nuevo portavoz, Joan Ridao, no descarta estas vías pero tampoco tiene tanta urgencia porque, con sus tres escaños, siempre podría hacer valer su primacía dentro del Grupo Mixto pues representa algo más de la cuarta parte. Además, confía en que esta vez se desbloquee la renovación del reglamento del Congreso, que según los planes de la anterior legislatura permitiría crear grupo parlamentario con sólo tres escaños.

Y BNG Y NA-BAI, POR OTRO.

Mientras tanto, Coalición Canaria, el Bloque Nacionalista Galego y Nafarroa Bai exploran otras posible alternativas. Una opción sería la unión de los dos diputados del BNG y la de Na-Bai para constituir un grupo propio con el préstamo temporal de dos diputados socialistas. Una vez más, la última palabra la tendría el PSOE, que además tendría que hacer una interpretación muy flexible del Reglamento.

Otros escenario llevaría a aliarse al BNG con Coalición Canaria, cuatro diputados entre los dos, a los que se añadiría temporalmente uno de CiU para llegar al mínimo. El BNG ya intentó esta vía en el 2000, cuando tenía tres escaños y pidió prestados a CiU y PNV, pero el PP se lo vetó y el tema acabó en el Constitucional.

Coalición Canaria es pieza codiciada en estas cábalas porque, además de dos diputados, es una de las pocas formaciones minoritarias que supera el 15 por ciento de apoyo en su circunscripción.

El séptimo partido del Mixto, la Unión Progreso y Democracia (UPyD) de Rosa Díez, se mantiene ajena a estas conversaciones, entre otras cosas porque las demás minorías no la incluyen en sus alianzas. En UPyD no se preocupan porque saldría ganando con cualquier abandono del Mixto.

Todas estas conversaciones cruzadas, que continuarán la próxima semana, tienen por objeto evitar las consecuencias de un heterogéneo Grupo Mixto de once diputados de siete partidos distintos, que se resumen en tener que repartirse entre todos un escaso cupo de iniciativas, dos puestos en cada comisión, la presencia mensual en la Junta de Portavoces, y una pregunta de control al Gobierno en cada pleno. Y además, condenados a la ausencia total en los espacios de propaganda electoral y en los debates multilaterales de 2012.