23 de enero de 2020
  • Miércoles, 22 de Enero
  • 10 de diciembre de 2019

    Piden un año de cárcel para un hombre que cambiaba las flores de homenaje a una víctima de ETA por soflamas de la banda

    MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

    La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará este miércoles a un hombre acusado de cambiar las flores y símbolos de homenaje a un guardia civil asesinado por ETA por soflamas que ensalzaban a la organización terrorista.

    La Fiscalía le acusa de un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas y pide una condena de un año de prisión, prohibición de acudir al lugar de los hechos por tiempo de cinco años e indemnizar con 3.000 euros a la familia de la víctima.

    El guardia civil fallecido era Juan Manuel Piñuel y fue asesinado en 2008 con una furgoneta bomba cargada con unos 200 kilos de amonal frente al acuartelamiento del Instituto Armado de Legutiano (Álava).

    En el atentado resultaron heridas otras 27 personas, 12 de ellas civiles, y se produjeron graves desperfectos en la estructura del acuartelamiento, lo que obligó finalmente a su demolición, quedando el solar perimetrado con una valla metálica.

    Desde entonces, según relata el escrito de acusación, familiares y amigos del guardia civil fallecido vienen colocando periódicamente, en la valla que delimita el lado suroeste del recinto y en el interior de éste, junto a la carretera N-240, diversos elementos en recuerdo de Juan Manuel Piñuel, como fotografías, flores, pebeteros, poemas o velas para reivindicar su memoria.

    DESTROZÓ EL MEMORIAL 17 VECES

    Pero entre febrero de 2017 y septiembre de 2018, al menos hasta en 17 ocasiones, el acusado, A.R.R., retiró y destrozó estos símbolos de homenaje. En su lugar, hizo pintadas contra la Guardia Civil y colocó pancartas enaltecedoras de ETA como 'Jo ETA Ke' ('Seguir sin descanso') y 'Alde Hemendik', ('Fuera de aquí').

    "Todo ello --remarca la Fiscalía-- con menosprecio y causando profundo dolor en quienes, además de sufrir la pérdida, como familiares y amigos del asesinado, han tenido que soportar estos actos de iniquidad que ni siquiera les permiten honrar en paz a sus deudos, viendo cómo ni siquiera eran respetados los símbolos de homenaje y recuerdo, aumentando de forma cruel, por el acusado, aún más, si cabe, el padecimiento sufrido".