2 de diciembre de 2020
8 de abril de 2006

Políticas y sindicalistas de Euskadi y Navarra se comprometen a ser "voces para la paz"

Políticas y sindicalistas de Euskadi y Navarra se comprometen a ser "voces para la paz"

SAN SEBASTIAN, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 200 mujeres de partidos y sindicatos de Euskadi y Navarra, a excepción del PP y UPN, y al que también se han sumado agentes del País Vasco-francés, se comprometieron hoy, en un acto celebrado en San Sebastián, a ser "voces para la paz". El grupo, que se llamará "Ahotsak" (Voces), ha presentado un Manifiesto por la Paz por el que se implica en el impulso del proceso, con el fin de que se convierta en irreversible, y reclama el respeto a la decisión de los vascos, incluso si se trata de un cambio de marco jurídico-político.

El texto fue leído, en el Palacio Miramar de la capital guipuzcoana, por periodistas. Mertxe Aizpurua, de Gara, lo hizo en castellano, Maialen Iriarte de ETB en euskera, y Beatriz Mole en francés.

En el acto estuvieron presentes, entre otras, representantes de las 25 organizaciones que se han sumado al documento a título personal, entre ellas del PSE-EE como Genma Zabaleta, Idoia Mendia o Susana García Chueca.

REPRESENTANTES DE NAVARRA

Del PSN suscribieron el documento las concejalas Julia Cid, Lourdes Montero y Ainhoa Aznarez; la parlamentaria de IUN, Ana Figueras; la presidenta de EA y parlamentaria foral Begoña Errazti, la parlamentaria de esta misma formación Helena Santesteban; y Miren Egaña, de Aralar.

Asistieron al acto también las impulsoras del texto Gema González de Txabarri, Jone Goirizelaia (Batasuna), Nekane Alzelai (EA) -que estuvo acompañada de Begoña Errazti y Onintza Lasa-, Kontxi Bilbao (EB), Aintzane Ezenarro (Aralar), Nekane Erauskin, Ainara Epelde y Ane Auzmendi, de EHAK, y la propia Genma Zabaleta.

El texto recuerda que, quienes suscriben esta declaración son mujeres "de distintas ideologías, tradiciones y sentimientos que, a título personal", y partiendo desde lo que les une y les separa, desean "explorar pasos hacia adelante en la búsqueda de la paz y de la reconciliación".

"Con esta declaración no pretendemos sustituir a nada ni a nadie, desde el lugar que ocupa cada una, nuestra única intención es dar un impulso a la situación actual e intentar ayudar en la búsqueda de soluciones, aseverando que el diálogo sin prejuicios y sin condiciones es un buen punto de partida como lo es el respeto a los derechos de todas las personas", añade.

Asimismo, subraya que "trabajar por un presente y un futuro de esperanza nos obliga a poner en valor una militancia común al margen de la nuestra propia: la militancia por la paz ante tantos saboteadores que la paz tiene siempre en todos los conflictos en los que es necesario alumbrarla".

"Creemos que las mujeres debemos ser, por lo tanto, agentes activas por la paz y participar en un nuevo proceso de esperanza que se debe abrir en nuestro pueblo", agrega.

Tras señalar que "hoy por hoy y dado el modelo social en el que vivimos, el protagonismo de los hombres y las mujeres no es el mismo en la vida política de nuestro país", señala que, como se padecen "las consecuencias de un conflicto político" que no les es ajeno, reivindican "la participación y el protagonismo que las mujeres" con el objetivo de buscar soluciones.

"Debemos ser sujetos activos de la solución, al igual que hemos sido sujetos de lo que hasta ahora ha sucedido", asegura este colectivo de mujeres.

PREMISAS PARA LA PAZ

A su juicio, es preciso que se abra una etapa nueva bajo tres premisas básicas. Una de ellas sería que "la consecución de la paz es una exigencia colectiva y una prioridad política", además de "una tarea de todos, que no consiste únicamente en la ausencia de cualquier violencia".

"El concepto de paz, desde nuestro punto de vista, no está vacío de contenido, sino todo lo contrario. Para nosotras, tiene que ver con la democracia, la justicia social, con un proceso de cambio que permita a la ciudadanía dar por concluidos conflictos históricos, cerrar una página en términos de derechos y libertades", destaca.

La segunda premisa sería que "todos los proyectos políticos se pueden y se deben defender". "No hay que imponer ninguno. Hay que buscar un escenario democrático que permita y garantice el desarrollo y la materialización de todos los proyectos en condiciones de igualdad, por vías políticas y democráticas", indica.

En tercer lugar, considera esencial que, "si la sociedad vasca, la ciudadanía del País Vasco o Euskal Herria desea transformar, cambiar o mantener su actual marco jurídico-político, todos deberíamos comprometernos a respetar y establecer las garantías democráticas necesarias y los procedimientos políticos acordados para que lo que la sociedad vasca decida sea respetado y materializado. Y si fuera necesario, tuviera su reflejo en los ordenamientos jurídicos".

En este sentido, entienden que también deberán abordarse "los condicionantes que determinan la diferente participación social de las mujeres y hombres, a fin de que se garantice la igualdad de derechos y oportunidades inexistentes en la actualidad". "Esto conlleva el reconocimiento de nuestros derechos, los de las mujeres, y sólo será posible desde el compromiso firme de todos los agentes partícipes en el proceso", indica.

A su juicio, "es posible la solución", por lo que apuestan por el diálogo "es el paso previo para acordar y fortalecer la democracia, y no debilitarla" .

"Nosotras no buscamos el éxito electoral ni la defensa de nuestra opción política, sindical, social y cultural no buscamos el aplauso de nadie ni nos intimida la crítica feroz. Nos anima pensar que merece la pena trabajar por que las cosas no sigan igual, para hacer creíble el camino al que siempre hasta ahora se ha tachado de imposible por quienes no quieren que tenga solución", apunta.

Por ello, se comprometen a trabajar "para blindar" el proceso de paz "para que no embarranque, para que no se frustre". Asimismo, abogó por la implicación de las mujeres en el proceso con el fin de que tengan su "papel y protagonismo, tanto durante el proceso como en la solución".

"En definitiva, trabajaremos para establecer las garantías democráticas que permitan la participación de toda la ciudadanía fortaleciendo el proceso y su solución", señalan.

Según asegura, el manifiesto es una "aportación" y se muestran dispuestas "al contraste, al diálogo, al acercamiento, a la negociación y a poner todo lo que esté de nuestra parte en la tarea de construir la paz".

El texto ha sido elaborado tras un trabajo de, por lo menos tres años, que se inició precisamente en la etapa en la que todavía gobernaba José María Aznar (PP), según informaron a Europa Press fuentes de las promotoras del manifiesto. Además, este colectivo de mujeres seguirán recabando firmas a través de la página ahotsak.bogstot.com