1 de diciembre de 2020
27 de febrero de 2006

PSOE, PP, CiU y PNV exponen sus reparos a la implantación de un 'Plan Concilia' en el Congreso

Marín organiza un encuentro de parlamentarios con la Comisión Nacional de Racionalización de Horarios

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

Representantes del PSOE, el PP, CiU y el PNV expusieron esta tarde a la Comisión Nacional de Racionalización de Horarios sus dudas sobre la posibilidad de aplicar en el Congreso de los Diputados una reordenación de horarios en el Parlamento para conciliar la vida laboral y personal, alegando el carácter vocacional y no profesional de la política y la peculiaridad que supone que buena parte de sus protagonistas no tiene la vida personal en Madrid sino en la circunscripción por la que son elegidos.

La reunión fue organizada por el presidente del Congreso, Manuel Marín, que pretendía que la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios convenciese a los grupos parlamentarios para tratar de de reordenar el trabajo en el Parlamento.

Sin embargo, a la cita sólo enviaron representación cuatro de los ocho grupos de la Cámara --Teresa Cunillera (PSOE), Ana Torme (PP), Josep Sánchez Llibre (CiU) y Margarita Uría (PNV). También estuvo la diputada del PP Carmen Quintanilla, en representación de la subcomisión del Congreso para el estudio para la conciliación de la vida laboral, que en junio debe presentar un informe.

Marín, que en diciembre ya planteó a la Junta de Portavoces del Congreso un plan para implantar un horario parlamentario de ocho de la mañana a seis de la tarde, afirmó que la Cámara, si quiere, "se puede poner a la hora europea".

CITA CON ZAPATERO

El presidente de la Comisión, Ignacio Buqueras, aseguró que la sociedad española está "más receptiva" que nunca para racionalizar los horarios y anunció contactos con el Gobierno, los Ejecutivos autonómicos, los partidos políticos, los agentes sociales y los medios de comunicación. También anunció la constitución de una asociación con universidades públicas y privadas para crear un observatorio independiente que examine los horarios en España.

Los buenos propósitos de los representantes de la comisión chocaron con la realidad que expusieron los diputados. La socialista Teresa Cunillera recordó que la política no es una profesión y por tanto no tiene unos horarios definidos y exige una dedicación especial, casi vocacional.

También comentó que los diputados se deben a sus electores, que en su mayoría no están en Madrid, sino en sus circunscripciones. En la misma línea, Ana Torme expuso las "peculiaridades" de esa vida parlamentaria que hacen "muy complicado" introducir los cambios pretendidos por Marín, y puso como ejemplo el caso de cualquier diputado de provincias al que, si se le adelantan las tareas los martes por la mañana, se le obligará a abandonar su circunscripción y su hogar los lunes.

Margarita Uría, del PNV, añadió una tercera dificultad para reordenar horarios en el Congreso y es la condición de los grupos minoritarios, cuyos diputados forman parte al mismo tiempos de cuatro o cinco comisiones. En ese contexto, animó a la comisión a analizar con su observatorio estas peculiaridades de la clase política, mientras que Sánchez Llibre les recomendó promover iniciativas desde la sociedad civil más que pretender que sean los partidos quienes impongan las reformas.

MARÍN INTENTA CAMBIAR HORARIOS

Facilitando este encuentro, Marín pretendía convencer a los portavoces de las ventajas que tendría trasladar a la institución una medida similar al 'Plan Concilia' que ya se aplica en la Administración General del Estado.

Al llegar a la Presidencia también trató de convencer a los grupos para reducir las maratonianas sesiones plenarias de los martes, pero año y medio después, siguen sin acabar antes de las diez de la noche. Ahora cree contar con el visto bueno del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del líder de la oposición, Mariano Rajoy, para hacer del Congreso institución pionera en un horario 'europeo'.

Concluido el debate con los miembros de la comisión, al que no se quedó Marín, Cunillera afirmó que los grupos apoyarán el objetivo del presidente del Congreso pero insistió en que los diputados "difícilmente" conciliarán su vida laboral y personal si les les hace quedarse cuatro días en Madrid sin poder estar con sus familias en sus circunscripciones.