9 de diciembre de 2019
  • Domingo, 8 de Diciembre
  • 17 de marzo de 2010

    Seis etarras participaron en el enfrentamiento contra la policía francesa, según medios franceses

    Los terroristas iban a bordo de dos turismos robados cuando fueron detectados por los policías

    MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

    Seis etarras, entre ellos el arrestado Joseba Fernández Aspurz, participaron en el enfrentamiento contra la policía francesa en el que resultó muerto un jefe de brigada y otro agente resultó herido de bala, según informan medios franceses.

    Los hechos ocurrieron a las 19.15 horas cerca de Dammarie-les-Lys, en el departamento francés de Seine-et-Marne (sureste de París), en las proximidades de un taller especializado en la reventa de vehículos usados.

    Cuatro supuestos etarras, entre ellos una mujer, viajaban en un turismo modelo BMW robado cuando fueron detectados en Villiers-en-Bière por los agentes policiales, que se acercaron al vehículo para tratar de interrogar a sus ocupantes.

    En ese momento, otros dos presuntos miembros de ETA se aproximaron a bordo de otro turismo, también robado --aparentemente un Citroën--, y uno de ellos sacó una pistola y disparó contra los agentes, que intentaron repeler el ataque haciendo uso de sus armas reglamentarias.

    Tres disparos alcanzaron al jefe de brigada Jean-Serge Nérin, de 52 años, en el pecho. El agente, a pesar de que llevaba un chaleco antibalas puesto, falleció finalmente, mientras que otro compañero de la policía francesa resultó herido de bala.

    Los policías franceses lograron detener a Joseba Fernández Aspurz tras el tiroteo pero los otros cinco presuntos etarras lograron huir. Los agentes se incautaron del arma del presunto autor de los disparos, una 357 Magnun de calibre 11.43 milímetros.

    La víctima, el jefe de brigada Jean-Serge Nérin, de 52 años, llevaba más de 30 años en la policía francesa y actualmente estaba destinado en Dammarie-les-Lys. Además, era padre de cuatro hijos.

    MINISTRO FRANCÉS DE INTERIOR

    El ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, se trasladó tras conocer la noticia a la comisaría de Dammarie-les-Lys, donde se reunió con compañeros del agente asesinado. Hortefeux pidió a los policías que siguieran cumpliendo "con su misión en servicio de la seguridad de sus conciudadanos, pero pensando en su vida, en su propia seguridad y en la de su familia".

    Al lugar también se trasladó un juez antiterrorista francés para investigar lo sucedido.