16 de octubre de 2019
11 de marzo de 2009

El Supremo estudia hoy el recurso del fiscal contra la absolución del etarra Murueta por el asesinato del juez Lidón

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo revisará hoy la sentencia dictada en junio pasado por la Audiencia Nacional por la que absolvió al etarra Urtzi Murueta Gondra, para el que la Fiscalía pidió 30 años de cárcel por haber proporcionado datos a un miembro de ETA para que asesinara el 7 de noviembre de 2001 al juez de la Audiencia Provincial de Vizcaya José María Lidón, informaron fuentes del alto tribunal.

La Sala de lo Penal analizará el recurso presentado por la Fiscalía en una deliberación que se celebrará a puerta cerrada. La puesta en libertad de Murueta, que se encontraba en la prisión de Fontcalent (Alicante), se produjo el pasado 3 de junio después que la Sección Tercera de la Sala de lo Penal le comunicara su absolución.

El Ministerio Público alega en su recurso de casación que el tribunal no se pronunció sobre "el valor probatorio de todos los elementos incriminatorios que existían en la causa" para corroborar la declaración del también etarra Orkatz Gallastegui Sodupe, condenado a 26 años de cárcel por estos hechos.

Éste reconoció ante la policía que elaboró la información sobre el magistrado por orden de Murueta, aunque luego se retractó en el juicio y aseguró que había realizado estas manifestaciones bajo torturas.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional también argumenta que durante el juicio no se valoró el informe pericial presentado a petición de la fiscal Blanca Rodríguez, que solicitó la citada pena de 30 años de cárcel por un delito de atentado terrorista en concepto de colaborador necesario.

En concreto, uno de los peritos policiales certificó durante la vista la pertenencia a ETA del acusado a través de una carta incautada a la banda por la policía francesa. En esta misiva, un miembro terrorista recién ingresado en la organización comunicaba a sus superiores que Murueta ya le había "encargado información de matrículas de varios coches de policía".

UN SOLO TESTIMONIO NO ES SUFICIENTE

El tribunal justificó la absolución del acusado en la existencia de un único testimonio inculpatorio, en referencia a la declaración ante la policía que hizo Gallastegui.

La sentencia de la Audiencia Nacional acredita que "un miembro de ETA se encargó de llevar a Orkatz hasta las proximidades de domicilio del magistrado y de indicarle él mismo quién era la persona sobre la que debía hacer la vigilancia", aunque no puede asegurar que ese integrante de la banda fuera Murueta.

Según la resolución judicial, de la que fue ponente el magistrado Guillermo Ruiz-Polanco, la declaración autoinculpatoria de Gallastegui es "suficiente" para justificar su condena pero no la de Murueta, ya que no existen en la causa "hechos de alguna objetividad mismamente acreditados que vengan a respaldar la verosimilitud, sin sombra de duda, de la inculpación".

DETENIDO TRAS EXPLOTARLE UN ARTEFACTO

Murueta, condenado en 2004 a seis años de cárcel en Francia por asociación de malhechores y otros delitos, fue extraditado por las autoridades francesas el 11 de septiembre de 2007 para ser juzgado por su supuesta participación en el asesinato del juez Lidón.

El 20 de noviembre de 2002 fue detenido en la localidad francesa de Limoges tras tener que ser hospitalizado para ser atendido por las heridas que le provocó la explosión de un artefacto que, al parecer, estaba manipulando.

En el hospital, al que llegó portando una pistola del calibre 9 milímetros parabellum, fue sometido a una intervención quirúrgica en una mano y una pierna. En el momento de producirse el crimen de Lidón, Murueta se encontraba en libertad bajo fianza tras haber sido procesado por varios episodios de violencia callejera.