20 de enero de 2021
11 de diciembre de 2007

Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta niega que quiera separar a sus fieles de Marruecos

CEUTA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta (Ucidce), Laarbi Maateis, constituida oficialmente el verano pasado con el respaldo del 90 por ciento de la treintena de asociaciones religiosas y culturales musulmanas de la ciudad autónoma, aseguró hoy en declaraciones a Europa Press que la entidad que dirige "no pretende separar a la comunidad musulmana ceutí de Marruecos porque nunca ha estado vinculada a ella orgánicamente".

Maateis se refería así al hecho de que Marruecos acuse a España de echar a los musulmanes ceutíes en brazos del integrismo Maateis --información publicada hoy por El País--, explicando que la "única" vinculación entre las mezquitas ceutíes y el Ministerio de Asuntos Religiosos (Habús) del país vecino es la ayuda "de 50 euros mensuales" que Rabat paga "a dos o tres imanes que trabajan en la ciudad autónoma".

"No entendemos la acusación de que queremos escindir y radicalizar a la comunidad musulmana ceutí porque el rito malekita se practica tanto aquí como en el resto de España como en Marruecos", desdeñó Maateis, "y nadie ha intentado cambiar eso, sobre todo porque nos parece que es lo mejor para la ciudad".

Desde su presentación pública como federación de entidades musulmanas vinculada a la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), que dirige el presidente de la Comisión Islámica de España, Riay Tatary, Maateis defendió que las entidades islámicas ceutíes "no tienen por qué" mantener relaciones de subordinación con el Habús marroquí.

"A nosotros --reiteró Maateis-- nos ampara el Ministerio de Justicia y la Dirección de Asuntos Religiosos, y no a todos los imanes los nombra Marruecos", indicó. Así, expuso que "esa interpretación no es correcta, perciben una minuta de unos 50 euros al mes y para que en su pasaporte figure su profesión como fakir, imán, memorizador del Corán o educador deben inscribirse en el Ministerio de Asuntos Islámicos marroquí, pero sólo para eso. Cada comunidad puede escoger al imán que quiera para su mezquita".

A juicio de Maateis es "inadmisible", sin embargo, que imanes marroquíes --prácticamente la totalidad de los que ejercen ese papel en Ceuta lo son-- que llevan 30 años trabajando en Ceuta "ni siquiera tengan una cartilla sanitaria cuando deberían contar con su permiso de residencia, de trabajo y sanitario".

A su juicio, "la regularización en condiciones de todas mezquitas y los imanes debe ser una prioridad absoluta para que no haya lugares de culto desamparados y fuera de la ley".