29 de noviembre de 2020
13 de junio de 2007

Vecinos del matrimonio asesinado en Burgos se muestran sosprendidos por la detención del hijo mayor

"Nadie pensaría que fue él quien lo hizo, y no lo queremos pensar", coinciden los vecinos de la familia burgalesa asesinada

BURGOS, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los burgaleses mostraron hoy su sorpresa al conocer la detención de Rodrigo B.D.R., como presunto implicado en el asesinato de sus padres y su hermano menor en la capital burgalesa el 8 de junio de 2004. "Nos sorprende sobre todo porque el chico participó en las concentraciones y dio la cara", aseguró uno de los vecinos del barrio donde se produjo el crimen.

El hijo mayor del matrimonio formado por Salvador Barrio Espinosa y Julia Dos Ramos Santamarina, que junto a otro de sus hijos, Álvaro, de 12 años, aparecieron muertos en su domicilio de la capital burgalesa, fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores de Burgos a las 18.00 horas de ayer, después de que fuera detenido en Ourense como presunto autor del triple asesinato, según informaron a Europa Press fuentes policiales.

Como recordó un vecino del Barrio burgalés de Gamonal, cercano a la calle Jesús María Ordoño, donde se produjo el crimen, la detención ha asombrado a toda la ciudad, ya que se trata de un tema "que todo el mundo ha conocido porque ha salido en los medios".

Este vecino señaló que Rodrigo había participado activamente en las concentraciones que organizó su familia para pedir a la Justicia que aclarara la autoría del crimen. "Nadie pensaría que fue él quien lo hizo, y no lo queremos pensar", lamentó.

La detención de R.B.D.R, de 19 años, según fuentes policiales, es fruto de una "ardua labor" llevada a cabo por el Grupo de Homicidios de la Unidad Contra la Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, cuyo trabajo ha supuesto uno de los mayores retos en investigación criminal de los últimos años en España.

PACIENCIA Y CAUTELA

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, explicó ante los medios que no podía aportar ningún dato sobre la detención del joven, pues, justificó "hay que esperar a que la Justicia vaya avanzando, porque es un tema muy delicado.

Tricio recordó que desde el momento del crimen mantuvo "relación" con la familia de los fallecidos y que conversó con ellos en varias ocasiones. "Por eso me pongo en el lugar de los familiares y pido paciencia y cautela", indicó.

Las víctimas fueron encontradas muertas por sus propios familiares en el domicilio de la calle Jesús María Ordoño de Burgos en la mañana del 8 de junio de 2004. El asesino no forzó la puerta de entrada a la vivienda, no dejó rastro de su presencia en el lugar, ni fue visto por ningún vecino del inmueble.

Su ensañamiento fue brutal. El padre, que según la investigación pudo ser el primer objetivo del asesino, presentaba 50 puñaladas y fue hallado bajo la mesa de la cocina. La madre fue degollada en el dormitorio y presentaba 17 heridas de arma blanca, mientras que el hijo pequeño, el último en morir, tenía 32 puñaladas.

ÚNICO SUPERVIVIENTE

Sólo faltaba un miembro de la familia, el hijo mayor, que entonces tenía 16 años. El joven no se encontraba en el domicilio ya que esa misma noche, como todos los domingos, su padre lo había dejado en la estación de autobuses. Allí tomaba un autocar que lo trasladaba hasta el Colegio de los Gabrielistas de La Aguilera, cerca de Aranda de Duero, donde estudiaba en régimen de internado.

Fueron sus propios familiares quienes encontraron los cadáveres de Salvador Crisanto Barrio Espinosa, que era el alcalde de La Parte de la Bureba, donde fue enterrado, y de su mujer e hijo pequeño, quienes recibieron sepultura en Verín (Ourense), de donde era originaria la madre.

Tras la muerte de sus padres y su hermano menor, el ahora detenido se trasladó a la localidad ourensana de Verín a vivir junto a su familia materna, con la que convivía los fines de semana en la parroquia de Queirugás, mientras que durante la semana residía en Ourense para acudir a sus clases en la Universidad Laboral.