29 de noviembre de 2020
16 de diciembre de 2008

De la Vega defiende el papel de España en la configuración del mundo como octava potencia y tercer inversor mundial

Cree que EEUU no debe ser admirado por su fuerza, Ejército o riqueza sino por los valores de igualdad y libertad

NUEVA YORK, 16 Dic. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero) -

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, defendió este martes en Nueva York el papel de España en la configuración del nuevo mundo como octava potencia económica y tercer inversor mundial, para afrontar la crisis que atraviesan los mercados internacionales, la primera de la era global, para lo cual abogó por una reforma "coordinada y a escala mundial" de los mecanismos de funcionamiento del sistema económico internacional.

Así se pronunció la vicepresidenta durante la conferencia 'Frente a la crisis, reflexión y acción globales', organizada por la Foreign Policy Association en la Universidad de Columbia, en el marco de la visita de dos días que hizo a Nueva York para presentar el nuevo Plan Nacional de Derechos Humanos del Gobierno ante Naciones Unidas.

"Por nuestra historia y tradición, nuestros lazos culturales y sociales que nos unen con Europa, con la pujante región iberoamericana, y cada vez más con África, España tiene un papel que desempeñar en la configuración de este nuevo mundo y vamos a responder, ya lo estamos haciendo, a esta responsabilidad", afirmó De la Vega.

De hecho, precisó que en el primer semestre de 2010 España asumirá la presidencia de la Unión Europea, ocasión que aprovechará para contribuir a crear un mundo más responsable, más estable, más justo y más humano, y para reforzar los mecanismos que impidan que se repita una crisis como la actual a través del establecimiento de un sistema de gobernanza global.

"Hoy han quedado atrás algunos de los temores de la Guerra Fría pero todos sabemos que estamos unidos por el destino de un planeta aún más vulnerable ante el cambio climático, la pobreza, el terror y la sinrazón de la intolerancia y ante los errores o irresponsabilidades económicas que nos afectan globalmente", indicó la vicepresidenta.

GOBERNANZA GLOBAL

Para De la Vega, los valores universales de justicia, igualdad y responsabilidad siguen siendo el mejor "motor del cambio", y por eso, ante la primera crisis de la era global que afronta el mundo, de la que dijo que hace un año era "imprevisible", abogó por una respuesta que permita profundizar las prácticas de buen gobierno para construir un sistema de gobernanza global, el mayor reto del siglo XXI.

En este sentido, celebró que por primera vez en la historia la humanidad se haya unido para responder a una crisis, como lo demuestran las diferentes reuniones y acuerdos adoptados en el marco de la Unión Europea, o en la pasada cumbre del G-20 en Washington, una respuesta que en su opinión pasa por la cooperación política y social, y por ampliar y extender las prácticas de buen gobierno.

Pero además, defendió la necesidad de establecer mecanismos de responsabilidad económica tanto en el plano nacional como en el internacional que actúen como las "garantías y soportes" necesarios para la estabilidad financiera y económica internacional, todo ello con la mente puesta en la construcción de una "verdadera y efectiva" gobernanza económica global.

Así, la vicepresidenta consideró que ese es el camino a seguir, a través de mecanismos de supervisión, garantía y previsibilidad económica, frente a quienes hasta hace poco tiempo defendían la ortodoxia neoconservadora, muchas de los cuales ahora demandan fórmulas en las que el Estado garantiza, supervisa y regula el funcionamiento efectivo del mercado.

Es más, subrayó que las medidas que se están adoptando en los últimos meses en el plano nacional y las decisiones que están acordando los diferentes gobiernos en los foros internacionales son "imprescindibles" para avanzar en la estabilización de la situación económica internacional y para salir del impasse en el que nos encontramos.

MULTILATERALISMO, COOPERACION Y RESPONSABILIDAD

De la Vega, que resaltó en varias ocasiones su filiación política progresista, aseguró que el Gobierno español reaccionó "inmediatamente" ante las primeras señales de problemas económicos con ayudas a las familias y a las empresas, así con medidas de apoyo al sistema financiero y para garantizar el ahorro de los ciudadanos.

Los principios en los que se apoyan la posición de España son el multilateralismo, la cooperación y la responsabilidad global porque, según dijo, si algo hemos aprendido de la historia reciente es que del mismo modo que es imposible permanecer al margen de las grandes corrientes que ordenan el mundo, también es "ingenuo y peligroso" pretender gobernar en solitario la globalidad.

"Ha llegado el momento de reconstruir puentes, impulsar mecanismos multilaterales y las instituciones internacionales", añadió la vicepresidenta, quien volvió a reiterar el compromiso de España con Naciones Unidas, organización que, a su juicio, debe ser uno de los grandes protagonistas del nuevo tiempo que estamos viviendo.

Por último, hizo referencia a Estados Unidos y a la nueva etapa política e histórica que se abre en el país tras la elección de Barack Obama como presidente el pasado 4 de noviembre, un periodo que "sin duda" estará "más ajustado" a las necesidades de las sociedades y del mundo, y que concederá más relevancia a la "responsabilidad social" en lo interior y a la "política de diálogo" en lo exterior.

Por eso, De la Vega fue enfática cuando, recordando a unas palabras que pronunció Obama durante la noche electoral, aseguró que Estados Unidos no debe ser admirado y respetado por su ejército, por su fuerza o por su riqueza, sino por los valores de libertad, igualdad y oportunidad que proclamaron sus padres fundadores.