21 de noviembre de 2019
14 de marzo de 2008

De la Vega subraya que el "diálogo político" con los grupos comenzará después de que se constituyan las Cortes

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, evitó hoy hablar de contactos entre el PSOE y el resto de grupos políticos de cara a la próxima legislatura y sólo dijo que "los diálogos políticos" comenzarán después de que se constituyan las Cortes y se formen los grupos parlamentarios.

"Lo primero que tenemos que hacer es constituir las Cortes, a partir de ahí vendran los diálogos. Tienen que constituirse los grupos parlamentarios y a partir de ahí se iniciarán los diálogos políticos, normalmente", dijo De la Vega en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros cuando se le preguntó si la insistencia del PNV en mantener su 'hoja de ruta' soberanista será obstáculo para un acuerdo entre este partido y el PSOE.

La vicepresidenta no comentó tampoco las informaciones que apuntan a que el PSOE podría intentar convencer al PNV de remplazar su 'hoja de ruta' por una reforma del Estatuto de Gernika, y sólo dijo que la reforma del Estatuto de Autonomía Vasco será posible, la igual que la de todas las comunidades, si se hacer conforme a lo previsto por la Constitución y la ley.

"Cualquier reforma de un Estatuto que se plantee en estos términos, los previstos en la ley y la Constitución con el máximo consenso posible y atendiendo a los intereses fundamentales de los ciudadanos seguirá su cauce procedimental y en el Congreso de los Diputados. Se abordará si vienen, si viene del País Vasco, en esos términos", aseguró.

La ministra de la Presidencia se mostró convencida de que en la próxima legislatura se reformarán más Estatutos de Autonomía, si se hacen con lo que llamó "las tres C's", "Constitución, consenso y ciudadanía", y por lo tanto también el Estatuto vasco si se plantea en esos términos. "Hubo uno que se rechazó porque vino en los términos que vino", afirmó recordando la propuesta presentada por el lehandakari, Juan José Ibarretxe, en 2005 y que fue rechazada por el Congreso de los Diputados.