23 de octubre de 2019
4 de julio de 2009

Familiares y amigos de Nagore Laffage se concentran en Pamplona para reclamar "verdad, justicia y memoria" para la joven

El próximo 7 de julio la familia se concentrará en Irún a las 20.15 horas para recordar el aniversario de su muerte

PAMPLONA, 4 Jul. (EUROPA PRESS) -

La familia y amigos de Nagore Laffage, la joven de Irún asesinada el 7 de julio del pasado año, se ha concentrado hoy en la Plaza del Vínculo de Pamplona, para recordar que se cumple un año de su muerte y para "reclamar nuevamente verdad, justicia y memoria para la joven". El próximo 7 de julio la familia se volverá a concentrar en Irún para recordar que se cumple un año de su muerte.

La concentración silenciosa dio comienzo a las 12.00 horas y tras unos minutos, una joven bailó un 'aurresku' ante la fotografía de Laffage. Asimismo, los congregados, que vestían camisetas con la imagen de la joven, fueron depositando claveles blancos y velas en el suelo. Por último, un largo aplauso puso fin al acto.

Después de la concentración, la madre de Nagore Laffage, Asun Casasola, a preguntas de los periodistas, volvió a reclamar "justicia" e insistió en que el acusado de matar a su hija, José Diego Yllanes, "tiene que pagar por lo que ha hecho".

Cuando se cumple un año del asesinato de la joven, Casasola afirmó que "cada día es más duro". "Pasará un año y un mes y estaremos peor, porque ni el juicio llega, ni sé si podremos pasar página", añadió. En cuanto al juicio, que se prevé para finales de septiembre o principios de octubre, Casasola señaló que tiene "esperanza de que se haga justicia", aunque también reconoció que tiene "dudas y miedos". "Si la pena es menor de 20 años, no seré capaz de entenderlo", añadió.

En este sentido, afirmó que en el proceso declararán "más testigos de la defensa, que antes no había". "Él la mato, la realidad es que la asesinó y ella no tuvo ninguna opción". Sin embargo, "él es psiquiatra y pertenece a una familia socialmente fuerte, y eso se nota". Casasola insistió en que se trata de una persona "fría y calculadora, que a los meses del asesinato, estudia y trabaja en la cárcel".

En cuanto a la familia de Yllanes, volvió a lamentar que "no hayan sido capaces de hacer una llamada, una carta, un telegrama, algo". "Me parece que se piensan que ellos son de primera y yo soy de quinta", añadió.

Por último, Casasola espera que la justicia "vaya cambiando, y el que asesina, que pague". En este sentido, indicó que "los hombres y las mujeres somos iguales, nos tienen que respetar, la sociedad tiene que darse cuenta de que esto no puede continuar".