20 de agosto de 2019
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  • 13 de septiembre de 2014

    Un libro estudia la evolución sociohistórica de los nombres

    La publicación analiza los cambios sociales que se encuentran detrás del repertorio de nombres que elige cada generación

    Un libro estudia la evolución sociohistórica de los nombres
    EP/UPNA

       PAMPLONA, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

       Las variaciones en la antroponimia que se han producido en contextos concretos y los cambios sociales que están detrás del repertorio de nombres que eligen las diferentes generaciones son objeto de análisis en un libro editado por la Universidad Pública de Navarra.

       'Antroponimia y sociedad. Una aproximación sociohistórica al nombre de persona como fenómeno cultural' es obra de Demetrio Castro, catedrático de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la UPNA. El precio de esta publicación es de 20 euros.

       El libro parte de dos constataciones, según ha informado la UPNA en una nota. Por un lado, señala que los nombres usados en las sociedades europeas, o en las ultramarinas moldeadas por ellas, han sido tradicionalmente un conjunto relativamente reducido, teniendo en cuenta, sobre todo, que, en principio, el número de esos nombres puede ser infinito.

       Según sostiene Demetrio Castro, este hecho hace suponer que ha habido y hay mecanismos, no siempre los mismos, que tienen a seleccionar unos nombres de mayor uso.

       En segundo lugar, el libro constata que los nombres tienden a variar, a renovarse con el paso del tiempo, de modo que hay un momento en el que el repertorio de nombres propios habituales o más usados no coincide con el de generaciones anteriores.

       Estos cambios son menos acentuados de lo que los observadores de cada momento creen advertir, pero las variaciones se producen y demuestran que las razones por las que se eligen los nombres varían.

       El autor indica que "se puede conjeturar que esos cambios reflejan variaciones culturales, que el cambio en el repertorio de nombres de persona es parte del cambio cultural, pero también puede tratarse de variaciones menos asentadas, más efímeras o transitorias, como las modas".

       Demetrio Castro explica en el libro que la historia cultural y la sociología de la moda son marcos analíticos adecuados para adentrarse en el análisis de la antropometría como materia social.

    LA EVOLUCIÓN EN TUDELA

       El libro parte de una investigación realizada en un proyecto concedido por el Gobierno de Navarra en 2002 y que llevaba por título 'Antroponimia y cambio social en Navarra (1890-1990)'. En el segundo capítulo se hace un análisis exhaustivo de la evolución de los nombres propios en Tudela entre 1540 y 1870 gracias a una base de datos elaborada por Jesús Marquina sobre los registros parroquiales de la ciudad.

       Así, por ejemplo, en el periodo comprendido entre 1540 y 1590 algo más de la mitad de los nombres de mujeres recogidos en la muestra eran María, Ana, Catalina e Isabel. En este mismo periodo, los nombres masculinos más utilizados (58,9%) eran Juan, Pedro, Miguel y Martín.

       En otro capítulo Demetrio Castro se refiere a la "sustancial transformación" del repertorio de nombres de persona que ha experimentado España en la segunda mitad del siglo XX como consecuencia de un particularismo regionalista diferenciado, "cuando no diferenciador".

       En muchos casos, tal y como asegura el autor, la utilización de estos nombres era parte de un propósito de afirmación particularizadora, como expresión en el plano de la identidad personal de actitudes y adhesiones ideológicas de carácter regionalista o nacionalista.

       En este capítulo también se ofrecen datos sobre los nombres más utilizados en Navarra en dos periodos (1970-79 y 2000-09). En el caso de los nombres masculinos, los más utilizados en el primer periodo eran Francisco Javier, David, Javier, Óscar o Ignacio, mientras que en la primera década de este siglo eran Javier, Iker, Mikel, Pablo y Asier.

       Por su parte, María, Beatriz, Marta, Cristina y Susana eran los nombres femeninos más utilizados en la década 1970-79. María se mantiene en primer lugar en el periodo 2000-09, pero entran otros como Lucía, Paula, Irati y Leyre.

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