29 de enero de 2020
  • Martes, 28 de Enero
3 de junio de 2009

La Policía Foral pone a disposición judicial a 8 detenidos por delitos relacionados con la violencia de género

Tres de los arrestados han quebrantado órdenes de protección y el resto han protagonizado episodios de malos tratos o amenazas

PAMPLONA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía Foral han puesto a disposición judicial, desde el martes 26 de mayo hasta este lunes, a ocho hombres acusados de delitos relacionados con la violencia contra la mujer. Tres de los arrestos han estado motivados por el quebrantamiento de órdenes de protección y el resto por episodios de malos tratos físicos o amenazas. Los sucesos se han producido en Burlada (3 casos), Cortes, Sangüesa y Tudela (3 detenciones).

Según informó el Gobierno de Navarra en un comunicado, el pasado lunes fue detenido en Cortes un vecino de la localidad de 61 años por presuntas amenazas de muerte y coacciones hacia su pareja. La Policía Foral recibió la alerta de un vecino sobre un posible caso de malos tratos.

Cuando llegaron los agentes escucharon gritos en el interior de la vivienda y en el momento en que accedieron a la casa salió a su encuentro un hombre muy alterado que profirió gritos e insultos contra los agentes. Los agentes tomaron declaración a los dos miembros de la pareja y detuvieron al hombre, que incluso volvió a amenazar de muerte a la víctima en presencia de éstos.

También el lunes la Policía Foral arrestó a un vecino de Murillo el Fruto de 43 años por quebrantar una orden de protección con respecto a su esposa. La detención se produjo en Burlada y fue la Policía Municipal la que alertó a la Policía Foral de los hechos.

Según la denunciante, su marido, que tenía una orden de alejamiento de 300 metros con respecto de ella, llamaba reiteradamente al telefonillo de su vivienda y le insultaba. Cuando llegaron los agentes comprobaron que se había incumplido la orden de protección, ya que el detenido se encontraba en un bar ubicado en los bajos de la vivienda.

El último caso del lunes se produjo en Tudela, también por un quebrantamiento de una orden de protección. Una joven alertó a la Policía Foral de que su ex pareja se encontraba cerca de ella en un vehículo particular. Una patrulla de la comisaría de la capital ribera siguió las indicaciones de la alertante, comprobó los hechos y detuvo al presunto infractor, un vecino de Cortes de 25 años.

OTRAS DETENCIONES

Por otra parte, el pasado sábado la Policía Foral detuvo a un vecino de Burlada de 30 años acusado de malos tratos físicos hacia su ex pareja. La Policía Municipal de Burlada acudió a un domicilio de la localidad tras recibir una llamada de un vecino. Cuando llegaron al lugar los policías se encontraron en el rellano de la vivienda con una mujer que presentaba golpes en el rostro.

Seguidamente, los agentes accedieron al domicilio y hallaron al presunto agresor y a una tercera persona, un pintor que trabajaba en el piso y que fue testigo de los hechos. El pintor relató en su declaración que ambos habían discutido y que él había tenido que interceder en la disputa porque la había comenzado a agredir. Los agentes finalmente transfirieron el caso a la Policía Foral, que elaboró el atestado.

Asimismo, el viernes fue arrestado un vecino de Sangüesa de 31 años por un delito de malos tratos, que ya contaba con antecedentes por delitos similares. La víctima tuvo que refugiarse en casa de una vecina para evitar que su marido la siguiese agrediendo.

Según relata en la denuncia que presentó posteriormente, la discusión habría comenzado por un tema económico acerca del alquiler del piso que compartían. La víctima ya contó en el pasado con una orden de alejamiento con respecto al presunto agresor y hace unos meses volvió junto a él.

MÁS CASOS DE MALTRATO

Por otra parte, un vecino de Burlada de 33 años fue detenido el jueves, en primera instancia por la Policía Municipal, por maltratar a su pareja. La agresión se produjo en el domicilio en el que convivía la pareja y la víctima aportó un parte de lesiones cuando denunció los hechos en dependencias de la Policía Foral.

El miércoles, agentes de la comisaría de Tudela arrestaron a un vecino de la capital ribera de 22 años por quebrantar una orden de alejamiento. Según la víctima, ésta se encontraba en un parque de la localidad junto a un amigo y su ex pareja se acercó a ella y le lanzó una navaja. El arma blanca le impactó en el cuerpo, aunque no le causó daños porque llevaba puesta una cazadora que le protegió del impacto. El presunto agresor había quebrantado en anteriores ocasiones la orden de alejamiento que pesaba sobre él, pero la víctima no había denunciado los hechos.

Por último, el martes 26 de mayo fue detenido un hombre de 35 años, empadronado en Pamplona. El arrestado se presentó el día anterior en el domicilio en el que vivía su ex pareja y una hija de ambos, con el pretexto de visitar a la niña, y agredió a la mujer. La Policía Foral, cuando recibió la denuncia de la víctima, acudió a un domicilio que el detenido tenía en Pitillas y no lo pudo localizar en ese momento.

El pasado martes, el presunto agresor se interesó por la presencia de la Policía Foral en su domicilio y en ese momento le comunicaron que su ex pareja lo había denunciado por malos tratos y fue detenido.