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    Fermín Bocos.- En la cuerda floja

    MADRID, 27 Feb. (OTR/PRESS) -

    En tiempos de incertidumbre política las encuestas actúan de sondaleza tanteando la profundidad de los posibles cambios de opinión entre los electores. Las ultimas conocidas -CIS, Cataluña y Andalucía- dibujan un panorama de cambio cuyos rasgos más destacados serían la tendencia a la baja del PP que coincide con el crecimiento sostenido de Ciudadanos; el estancamiento del PSOE y la pérdida de apoyo en el caso de Ciudadanos.

    En ese marco hay que situar el nerviosismo que delatan algunos dirigentes políticos populares. Nerviosismo que lleva algunos de ellos a negar la mayor. Caso de Juan Manuel Moreno que tras conocer los resultados del "CIS andaluz", (Egopa), ha dicho exactamente eso: que no se los cree porque el PP tiene encuestas que le sitúan por encima de Ciudadanos. Encuestas por cierto, no publicadas.

    Dicho de otra manera, pero en un registro similar al que delata el temor de los populares a ser superados por el partido naranja, Cristina Cifuentes, presidenta de Madrid, se sinceraba el fin de emana en una entrevista diciendo que "a Ciudadanos le interesa adelantar las elecciones; a España, no". Los dirigentes regionales del PP reflejan el desconcierto que procura la situación de orfandad parlamentaria en la que se encuentra el Gobierno, sin socios para aprobar los Presupuestos y sin pulso político tras el batacazo registrado por el partido en Cataluña.

    La crisis catalana les está pasando una factura muy elevada. La aplicación del Artículo 155 instaló una inopinada apariencia de normalidad política que se está desvaneciendo. Dos meses después de las elecciones Cataluña sigue sin gobierno -en razón de las discrepancias entre las facciones separatistas que no se ponen de acuerdo en el reparto del poder-, pero el resultado de todo esto es que una parte de la opinión pública española culpa al Gobierno que preside Mariano Rajoy del empantanamiento de la situación por la tibieza con la que estaría aplicando el mencionado Artículo 155.

    Dicha apreciación no es del todo justa puesto que la estrategia de los separatistas consiste en embarrar el terreno y alargar el periodo de interinidad, pero es sabido que en política lo que parece es, y la apariencia toma el relevo del ser. En resumen, el PP atraviesa por sus horas más bajas. Nadie diría que es el mismo partido que el 13 de diciembre del 2011 inició la legislatura con mayoría absoluta en el Congreso y en el Senado. Siete años después está en la cuerda floja.