17 de octubre de 2019
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    Pedro Calvo Hernando.- 30 años de extrema corrupción

    MADRID, (OTR/PRESS) Lo que hay que preguntarse insistentemente es la razón por la que tantos españoles han estado votando al PP durante tantos años, a pesar de los pesares y de que este partido ha dado pruebas permanentes de su amparo e identificación con las posiciones más corruptas jamás conocidas. Como mínimo, son treita años de extrema corrupción. Estos días en las emisoras de radio se han podido oir viejas proclamas de José María Aznar, como aquella de que el PP veía a limpiar a España de los nidos de corrupción que habían emponzoñado al PSOE y a los demás partidos. Es algo más que increíble.

    Por cierto, creo que Aznar tendría que haber saltado ya a la palestra para suplicar el perdón de todos los españoles por su protagonismo en esta historia. Las proclamas que se recuerdan del expresidente son como para cambiar la cara de los españoles todos. Sorprende mucho que no se haya organizado ya una cruzada nacional para colocar en su sitio al ex presidente del Gobierno español, en lugar de estar aguantando ya durante decenios sus fantasías ultratelúricas, acompañadas de la fervorina de unos partidarios a los que hay que preguntar las razones próximas y las remotas de su incomparable cara dura.

    La sentencia de Gürtel es lo más espectacular de lo ocurrido en la política española y todavía tenemos que escuchar a los dirigentes peperos algo así como que aquí no pasa nada y que su partido está impoluto y al margen de los delitos atribuídos a tantísimos de sus cargos y estrellas que lo fueron durante tantos años.

    Otra cosa extremadamente sorpresiva es la que le han liado a Pedro Sánchez por su moción de censura, de la mano y el brazo de Ciudadanos, tomando de nuevo a los españoles como pequeños imbéciles. Por ejemplo, esa ridiculez de atacar a Sánchez por si los independentistas le votan en la moción de censura. ¿Pero no se supone que en una circunstancia así Sánchez no es quién para decidir quién lo vota y quién lo rechaza? ¿O es que por si acaso el secretario general del PSOE no tenía que presentarla ni por lo más remoto?

    La cosa me parece mucho más sencilla: esa moción de censura cuenta con todo el aval de la decencia y de la necesidad de una urgente regeneración política de España, por supuesto comenzando por Mariano Rajoy y su partido. No verlo así es estar ciegos, y en tales condiciones físicas y mentales es absolutamente imposible regenerar nada y librar a España de la corrupción y de la vergüenza mundial. Maíllo y compañía pueden seguir diciendo lo que les dé la gana, pero todos tardarán muy poco en saltar por los aires... con el deseo de que no se hagan pupa en la caída.