3 de marzo de 2021
21 de enero de 2021

Rafael Torres.- 'Youtubers': pecado y penitencia

MADRID, 21 Ene. (OTR/PRESS) -

Es cierto que con el dinero de los impuestos se paga, por ejemplo, el sueldazo del consejero de Salud de Murcia, pero no creo que esa circunstancia, ni ninguna otra de las muchas que se dan en nuestro país de mal uso de los recursos públicos, haya sido primordial, ni secundaria, en la decisión de la criatura que atiende al nombre de ElRubius de marcharse a Andorra.

Lo del consejero de Salud de Murcia, otro jeta que se ha valido de su cargo para saltarse la cola de la vacuna, descorazona sin duda a cuantos, ganando poco, se les antoja mucha la parte del sablazo que les propina Hacienda y que ésta destina, vía Presupuestos, a los salarios y pluses de tanto mindundi, pero a ElRubius, que gana mucho, entre dos y cuatro millones de euros al año, eso le trae sin cuidado.

Lo que descorazona a ElRubius, y a Willyrex, y a Lolito, y a Vegetta777, y a Fargan, y a Alexby, y a TheGrefg, y a cuantos "youtubers" se han pirado al paraisillo fiscal de Andorra para no pagar impuestos en España, es la obligación de contribuir con una parte del dineral que ganan por hacer sus pamplinas en YouTube a mantener la educación, la sanidad, las pensiones y tantas otras cosas imprescindibles para hacer de España una nación habitable.

A los "youtubers" esos, que en otros tiempos no muy lejanos serían considerados chicos sin oficio, les da igual que España, su país, sea habitable o no lo sea, pues en su mundo marciano no existe nada más allá de ellos y de la pantalla de su ordenador. De ahí para afuera, en el exterior, pese al enorme número de seres invisibles que por lo visto les siguen, no hay sino un agujero negro por el que mana la pasta gansa que por nada del mundo desean compartir, de suerte que su conciencia, o la ausencia de ella, se ciñe a esa irrealidad. Para quien es así, hay un sitio estupendo cerca, Andorra, también irreal a su manera, y ahí que se van reuniendo, pues Dios los cría y ellos se juntan.

No todos los "youtubers", ciertamente, son así; ahí están los Ibai, IlloJuan o AlexElcapo, escandalizados por la fuga al auto-semiexilio andorrano de sus colegas, pero algo hay en la soledad sideral de ese gremio que induce a buen número de ellos a despeñarse por la simas más abisales del narcisismo, la codicia y la estupidez. Si esto es así, de lo que a uno no le cabe la menor duda, en el pecado, el de la insolidaridad, llevan los andorranistas la penitencia, la de ser "youtubers" y poco o nada más. Si, como se sabe, lo que no se da, se pierde, esa gentecilla se ha condenado a perder, a perder y a perder.