3 de abril de 2020
30 de diciembre de 2014

El Gobierno británico publica en Internet miles de testamentos posteriores a 1858: Dickens, Churchill, Keynes...

El Gobierno británico publica en Internet miles de testamentos posteriores a 1858: Dickens, Churchill, Keynes...
WIKIMEDIA COMMONS

MADRID, 30 Dic. (Portaltic) -

   El Gobierno británico ha puesto a disposición de los internautas más de 41 millones de testamentos entre los que se encuentran los de Charles Dickens, John Maynard Keynes, Winston Churchill, George Orwell o Alan Turing. Estos documentos, todos posteriores a 1958, conforman una base de datos abierta y online para su acceso telemático que permite a los interesados realizar una búsqueda tan solo con escribir el apellido o el año del fallecimiento del individuo. La copia electrónica del testamento seleccionado no se obtiene inmediatamente. Se entrega en un plazo de diez días y cuesta 10 libras (12'50 euros).

   Gracias a esta iniciativa gubernamental se puede comprobar que el economista John Maynard Keynes (1883-1946) deseaba que la mayor parte de sus notas y manuscritos inéditos fuese destruida, todo lo contrario que el escritor George Orwell (1903-1950) quien reclamó que sus archivos fueran preservados. El filósofo Ludwig Wittgenstein (1889-1951) renunció a la herencia de su riquísima familia austríaca y nombró al profesor Rush Rhee como albacea de las 3.247 libras de su herencia.

   Por su parte, el escritor Dickens (1812-1870) quiso ser "enterrado de una forma barata, sin ostentaciones y estrictamente en privado". Elaboró su testamento en 1869, apenas un año antes de morir y legó 1.000 libras, una fortuna para la época, a la joven actriz Nelly Ternan, la que dicen que fue su amante. El famoso matemático Alan Turing (1912-1954) falleció tras ingerir una manzana envenenada con cianuro. Dividió sus bienes en partes iguales entre un grupo de colegas y su madre. El Primer Ministro británico durante la II Guerra Mundial Winston Churchill (1874-1965) dio en herencia una fortuna de 304.044 libras.

   Estos documentos siempre han sido públicos, pero hasta ahora no podían ser consultados en la red. Ahora pueden ser usados por cualquiera que sienta curiosidad por descubrir las últimas voluntades de muchos personajes históricos. "Es un recurso fantástico para cualquiera que tenga interés en la historia social o en los personajes célebres", declaró la secretaria de Estado para la Justicia encargada de los tribunales, Shailesh Vara.