19 de enero de 2021
25 de noviembre de 2020

Alumnos califican con notable las clases online, aunque un tercio dice haber tenido dificultades para seguirlas

Alumnos califican con notable las clases online, aunque un tercio dice haber tenido dificultades para seguirlas
Alumno escribiendo - IREKIA

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los alumnos califican con un notable al aprendizaje a distancia durante el confinamiento, un 85% de los estudiantes dice haberse sentido apoyado emocionalmente por su familia, y un 70%, por sus profesores. Sin embargo, un 31% de los estudiantes asegura haber tenido dificultades dificultades para seguir las clases online.

Asimismo, nueve de cada diez docentes considera que se aprende más en el colegio que en casa y más del 65% está convencido de que este curso va a cambiar la forma de dar clase. Estas son algunas de las conclusiones del estudio 'Volvemos a clase' de la Fundacion SM presentado este miércoles en el que han participado 160.000 alumnos desde 4º de Educación Primaria hasta 2º de Secundaria, 19.000 profesores y 1.000 centros educativos.

La directora de la Fundación SM, Mayte Ortiz, y Álvaro Marchesi, catedrático emérito de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y coordinador del estudio 'Volvemos a clase', han explicado en una rueda de prensa cómo los profesores y alumnos han vivido la enseñanza a distancia, y cómo han afrontado el "deseado" regreso a las aulas.

Las principales conclusiones se han presentado este miércoles a la ministra de Educación y Formación Profesional Isabel Celaá, que ha valorado muy positivamente esta iniciativa como una importante herramienta de apoyo a los centros para que dispongan de un diagnóstico del estado socioemocional en el que se encuentran su profesorado y alumnado.

El 69% del alumnado encuestado asegura que se ha manejado bien con el aprendizaje a distancia durante el confinamiento. Ese porcentaje es mayor en los alumnos de Primaria (77%), mientras que baja en los de Bachillerato (57%) y Formación Profesional (54%). El 52% de los niños y jóvenes dedicaron al día entre una y tres horas al estudio, siendo en Bachillerato una dedicación mucho mayor, más de 4 horas diarias.

La gran mayoría (un 88%) ha tenido una habitación propia o algún espacio en el que poder estudiar concentrados sin que les molestara nadie, y solo el 2% no pudo continuar su aprendizaje desde casa al no tener ningún dispositivo digital.

El 77% de los alumnos de barrios con mayor renta han contado con equipo propio, ya fuera ordenador, tableta o teléfono, para seguir la enseñanza digital, siendo ese porcentaje algo menor (68%) en estudiantes de barrios con rentas inferiores.

En cuanto al acceso a internet, el 96 % de los alumnos ha podido conectarse de forma continua, aunque el 25 % reconoce que no les funcionaba bien. Lo que más han aprendido durante el confinamiento (42%) es la importancia de saber organizarse, ya que la mitad de los alumnos (56%) reconoce haber aprendido menos a distancia que en clase.

El 85% del alumnado se ha sentido apoyado emocionalmente por su familia y su relación ha mejorado durante el confinamiento, y solo empeoró en un 7% de los hogares encuestados. Ese cuidado también lo han sentido por parte de sus profesores, tal y como reconoce el 70% de los alumnos, siendo el 85% en Primaria. Aunque ese porcentaje aumenta en cuanto a la ayuda del profesorado en la vuelta a clase, ya que el 88% reconoce estar seguro de que sus profesores los ayudarán si tienen dificultades de aprendizaje.

LA VUELTA A CLASE, ILUSIONANTE PARA ALUMNOS Y PROFESORES

Nueve de cada 10 alumnos de Educación Primaria han regresado con mucho ánimo al centro educativo, comienzo que ha sido ilusionante también para 7 de cada 10 estudiantes de la ESO, y 6 de Bachillerato. Por su parte, el 96% de los profesores ha vuelto a las aulas con muchas ganas de enseñar, y más de la mitad (65%) considera que este curso cambiará su forma de enseñanza.

En cuanto a la preocupación por los contagios por la COVID-19, el 76% del profesorado se muestra preocupado, mientras que en los alumnos ese porcentaje baja al 52%.

El estudio de la Fundación SM, revela algunos datos negativos, como que el 21% de los alumnos de barrios de rentas más bajas ha visto como uno de sus padres o tutores, o incluso ambos, han perdido su trabajo debido a la crisis sanitaria, siendo ese porcentaje solo del 11% en los barrios de rentas más altas.

El 31% del alumnado reconoce haber tenido dificultades para seguir las clases online. Los más críticos son los alumnos de Bachillerato y Formación Profesional, que han vivido el confinamiento con desánimo y con problemas emocionales en un 40%; y son muchos, un 48%, los que consideran que estos meses de enseñanza digital influirán negativamente en sus aprendizajes futuros.

En cuanto al sistema de evaluación hay discrepancia entre los dos colectivos. El 85% del alumnado se manifestó satisfecho con la evaluación realizada, mientras que solo el 35 % del profesorado valoró positivamente el sistema de evaluación.

En cuanto al profesorado, nueve de cada 10 profesores creen que se aprende más en el colegio que a distancia, mientras que el 75% del alumnado lo valora de la misma forma. La mayoría de los profesores ha vivido el confinamiento agobiado por las exigencias laborales (77%), con mucho estrés (68%), grandes dificultades para conciliar (56%) y con una alta dedicación.

Más de la mitad (54%) asegura que han dedicado más de siete horas diarias a las actividades de enseñanza, siendo los profesores de Secundaria los que más tiempo han empleado (el 61% más de siete horas).

Pero la mayoría del profesorado está satisfecho con los resultados de su esfuerzo. El 75% considera que ha sido capaz de ayudar a todos los alumnos que lo necesitaban, y el 72%, de comunicarse con las familias de sus alumnos. A pesar de los esfuerzos se han sentido muy apoyados por el equipo directivo de su centro (82%) y por sus compañeros (87%).

El profesorado ha seleccionado cuatro dimensiones educativas como prioritarias en este nuevo curso (se podían elegir tres entre diez opciones): cuidar especialmente el bienestar del alumnado (57%); potenciar el uso de las tecnologías (46%); dar más énfasis a que los alumnos aprendan a aprender (39%), y animar a los alumnos a que se esfuercen y sean responsables (32%).

A tenor de estos resultados, Marchesi considera que "comienzan, unos meses en los que es preciso cuidar la dimensión emocional del alumnado y del profesorado para conseguir que los alumnos mantengan o recuperen la ilusión por aprender, y el deseo de descubrir y de experimentar de forma individual y colectiva junto con sus compañeros".

En su opinión, será "importante incorporar en la enseñanza aquellos cambios que se han considerado beneficiosos por la experiencia y la reflexión durante el confinamiento y al volver a clase. Unos cambios que apuntan a situar en primer plano los valores de solidaridad, de equidad, de empatía, de cooperación y de esfuerzo compartido".