23 de octubre de 2019
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  • 7 de enero de 2009

    AMP.- La Audiencia de Madrid sentencia que el Colegio Suizo ignoró el 'bullying' que sufrió uno de sus alumnos

    "Los Reyes Magos han traído a mi hijo Justicia y al Colegio Suizo carbón", declara el padre de la víctima

    ALCOBENDAS, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El Colegio Suizo de Alcobendas (Madrid) ignoró el acoso escolar que sufrió durante dos años uno de sus alumnos, de 11 años, tolerando la grabación en el propio aula de uno de los episodios violentos en el que se aprecia cómo durante un recreo varios estudiantes se burlan del chico y le golpean con un estuche blando en la cabeza, las piernas y la espalda. Y todo ello, sin adoptar las medidas de precaución para evitar que estos hechos se produjeran, en detrimento del daño psicológico del chaval.

    Así lo determina la Audiencia Provincial de Madrid en una sentencia que revoca el fallo exculpatorio dictado en noviembre de 2007 por una juez de Alcobendas. Ahora, los magistrados dan la razón a los padres del niño que denunciaron en octubre de 2006 que su hijo era víctima de 'bullying' por parte de otros alumnos del Colegio Suido.

    Tras echar abajo los argumentos de la juez, la Audiencia condena al centro escolar a indemnizar con 30.000 euros a la familia del menor afectado y le impone la obligación de pagar los gastos derivados del proceso judicial. La Sala recrimina al colegio su falta de vigilancia y ensalza el comportamiento de los padres del niño por demostrar "un denodado esfuerzo por proteger y defender a su hijo, haciendo uso de todos los medios a su alcanza, incluidos de comunicación".

    En los fundamentos de Derecho, la Sección Décima responsabiliza al Colegio Suizo en concepto de 'culpa in vigilando' al no impedir que los alumnos siguieran acosando al chico, una situación que era 'vox populi' en el centro, como declaró uno de los padres, y que "incluso se trató en reuniones escolares". Se opone a calificar de "aislado" y "ocasional" los hechos grabados el 26 de junio de 2006, puesto que "evidencian que se trataba de una más de las situaciones de acoso y menosprecio a las que era sometido en el ámbito escolar".

    FALTA DE ATENCIÓN DEL CENTRO

    "Debemos considerar como hecho probado que M. se encontraba inmerso en una situación de 'bullying' o acoso continuado", determina el fallo, que añade: "una situación de 'bullying' que estaba siendo ignorada o minimizada por el Colegio". Basa sus conclusiones en un informe del Defensor del Menor que determinó que el caso del chico se ajustaba a los parámetros que se definen como acoso escolar. También valora la exploración psicológica realizada al niño que acreditó el daño psíquico que sufrió, con "sobrecarga emotiva, inseguridad y baja estima".

    Por todo ello, la resolución concluye que concurre "el nexo causal" entre el daño moral sufrido por el chico y "la omisión de la diligencia debida por parte del centro por falta de atención, vigilancia, cuidado y respuesta inmediata y contundente".

    Asimismo, reprende la actitud de la profesora de la que los alumnos dependían en el momento en que se gravó el vídeo. "No es entendible para este tribunal, cómo la preceptora no exige la cámara al alumno que ha hecho uso de la misma, en un horario lectivo, y comprueba su contenido", reseña la Sala, que critica que la docente no adoptara las medidas que le exigía tal situación. Se limitó a comunicar lo sucedido al director, quien "tampoco tomó decisión alguna" para comprobar el contenido de la cinta.

    Al tolerar la grabación del vídeo y no impedir su difusión, el Colegio Suizo "no agotó todas las medidas de vigilancia y precaución tendentes a evitar una agresión como la que se produjo". "Este tribunal, considera que el centro docente demandado no ha empleado la diligencia exigible en la prevención y evitación del daño causado a M., en sus dependencias, implantando las medidas necesarias para prevenir y evitar la violencia escolar que sufrió", agrega.

    JUSTICIA PARA SU HIJO

    El padre de la víctima, Fernando Sacristán, ofreció hoy una rueda de prensa para detallar el contenido de la sentencia, con la que se mostró visiblemente contento y emocionado. "Los Reyes Magos han traído a mi hijo Justicia y al Colegio Suizo carbón", reseñó Sacristán, quien expresó su júbilo por ganar "una guerra" ante las "cosas tan graves" que pasan en el Colegio Suizo. "Cuántos padres quisieran tener el documento gráfico que yo he tenido para demostrar el acoso", dijo. "El colegio nunca quiso saber nada de esta historia y nunca denunció lo que le hicieron a mi hijo", apostilló.

    Además, reprochó al centro que le denunciara en su día por coger la cámara con la que grabaron la agresión de su hijo, una denuncia que nunca prosperó. Pese a la batalla ganada, el pequeño sigue en tratamiento psicológico después de haber padecido dos años de 'bullying', aunque se encuentra "fenomenal", según Sacristán.

    La psicóloga que le exploró puntualizó en la rueda de prensa que "el niño es absolutamente normal y no ha vuelto a sufrir acoso escolar" frente a las declaraciones que, según los abogados de los padres del menor, hizo el Colegio Suizo, señalando que el niño era "especial".

    Los abogados que han llevado el caso resaltaron la lucha de los padres y destacaron que se ha puesto de manifiesto que es difícil para los padres demostrar el acoso escolar. De hecho, enfatizaron que, según la sentencia, "el padre actuó en todo momento en defensa de los derechos de su hijo".

    Además, valoraron positivamente que la Audiencia Provincial de Madrid haya tenido en cuenta la figura del Defensor del Menor que no fue tomada en cuenta por el Juzgado de Primera Instancia de Alcobendas. Esta dependencia consideró que el menor no sufría acoso.

    Según los abogados de la familia del menor, "cabe la posibilidad de que el Colegio Suizo interponga un recurso de casación". "No nos consta a día de hoy que se haya iniciado un proceso para recurrir", señalaron.

    Sacristán, se mostró hoy "encantado" con la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condena al Colegio Suizo y subrayó que es la mayor condena en Europa por un caso de acoso escolar.

    También reconoció que esta sentencia favorable "es una guerra que han ganado los abogados, la familia Sacristán y en concreto Miguel, que es el protagonista oculto" de una lucha en los tribunales que se remonta dos años atrás.

    Además de resarcir a la familia esta sentencia es una "avance" en la lucha contra el acoso escolar, opinó el abogado de la familia, Fernando Gómez Chaparro, y "va a abrir puertas" en este sentido. En su opinión, es relevante que se haya tenido en cuenta como pruebas fundamentales que los culpables grabaran la agresión, "lo que ya presupone la existencia de un plan" premeditado por parte de los agresores.