21 de octubre de 2019
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  • 14 de marzo de 2009

    ASTURIAS.-Riopedre admite que hay presión de trabajo en los centros de secundaria y razones para el malestar pero niega improvisació

    OVIEDO, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, admitió hoy que existe una gran carga de trabajo y presión sobre los centros educativos de secundaria, pero negó que desde la consejería hubiese improvisación ni arbitrariedad, asegurando que a lo largo de "todos estos meses" se ha trabajado intensamente.

    Riopedre respondía de ese modo al comunicado hecho público hoy a través de varios medios de comunicación firmado por 55 directores de centros públicos de secundaria en el que se acusa a la Consejería de "improvisación y arbitrariedad" y de generar "clima de desasosiego, indignación y alarma" con una gran carga de trabajo prevista para este trimestre.

    Los docentes tendrán que hacer frente en el mes de marzo a la evaluación del seguimiento de actividad profesional, una tarea para la que se ha alargado el plazo, según recordó el consejero; las pruebas diagnósticas de secundaria, que afectan a los alumnos de segundo de la ESO a finales de abril y las pruebas PISA, que afectan a alumnos de 15 años de 54 centros, durante el mes de mayo.

    Riopedre destacó que hay otras evaluaciones que realiza directamente el Ministerio que afectan a muy pocos centros y durante el mes de mayo y afirmó que mientras se produzcan estas pruebas se paraliza todo el procedimiento de seguimiento de la actividad profesional. "Esto no creo que sea improvisación", dijo Riopedre.

    No obstante el consejero indicó que procurarán reducir esa presión de trabajo para los próximos años, aunque indicó que deberán negociar con el Ministerio otras alternativas, ya que no se deben únicamente a la consejería.

    "Quiero insistir en que reconocemos que hay bases objetivas para el malestar, pero nosotros hemos dado facilidades y hemos trabajado para organizarlo todo", dijo Riopedre, que consideró que parte de ese malestar se debe también a la "desinformación o información sesgada que a veces llega a los docentes".