26 de enero de 2020
  • Sábado, 25 de Enero
  • 18 de diciembre de 2009

    Copenhague.- Greenpeace aboga por fijar los recortes de emisiones en función de las previsiones científicas

    MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

    Greenpeace reclamó hoy a los políticos reunidos en la Cumbre del Clima de Copenhague "compromisos más ambiciosos" a pocas horas del final de este encuentro, por lo que, entre otras propuestas, abogó por fijar los recortes de emisiones en función de las previsiones científicas.

    Además, insistió en clarificar las fuentes de financiación para los países en desarrollo, detallando los porcentajes que los países industrializados pondrán a su disposición para emprender acciones contra el cambio climático.

    En este sentido, Greenpeace considera que los líderes "podrían haber alcanzado un acuerdo respecto a los objetivos de financiación a corto plazo pero no han conseguido asegurar una estructura financiera a largo plazo que permita a los países en desarrollo planificar cómo van a poder hacer frente a las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático que se les exigen para 2020".

    Según el responsable político de la campaña de Clima de Greenpeace Internacional, Martin Kaiser, "los países industrializados siguen obstruyendo los compromisos de apoyo financiero para que los países en desarrollo puedan recortar sus emisiones". "La calderilla prometida como fondos iniciales no es suficiente para hacer frente a la lucha contra el cambio climático con vistas a 2020", indicó.

    La asociación también lamentó que los Jefes de Estado y Gobierno no hayan sido capaces de alcanzar un acuerdo sobre los objetivos de reducción de emisiones y la forma de verificar su cumplimiento. Por todo ello, reclamaron "un calendario estricto" que haga avanzar las negociaciones de modo que los acuerdos que se logren en Copenhague den lugar a un tratado "legalmente vinculante".

    "La amenaza de fracaso en la cumbre de Copenhague es cada vez más real", lamentó Kaiser que estimó que "las promesas vacías de los líderes mundiales pueden encaminar las negociaciones hacia el desastre".

    En opinión de Kaiser "es necesario que los Jefes de Estado cierren un acuerdo que salve a la humanidad de una verdadera crisis climática". "Si las afirmaciones recogidas en el acuerdo respecto a los objetivos de reducción de emisiones no son contundentes y no hay certeza sobre la fórmula legal del futuro acuerdo, Copenhague dirigirá al mundo hacia un aumento de la temperatura global de, por lo menos, tres grados, lo que amenaza gravemente la supervivencia de nuestra civilización", concluyó.