22 de octubre de 2020
21 de septiembre de 2020

Teresa Ribera apela a la concertación entre los distintos niveles de la Administración para mejorar la calidad del aire

Teresa Ribera apela a la concertación entre los distintos niveles de la Administración para mejorar la calidad del aire
Ciudad de Barcelona. Efectos de la contaminación en la salud. - VÍCTOR FERNÁNDEZ - ARCHIVO

María Neira (OMS) considera que las cifras de muertes por contaminación --7 millones al año-- son como para reaccionar de manera "eficaz"

MADRID, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha llamado a la "concertación" entre los distintos niveles de la Administración para acometer planes y medidas con los que mejore la calidad del aire de los ciudadanos, un problema sanitario que provoca 400.000 muertos en Europa cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Durante la celebración del encuentro on-line 'Biodirectos': 'Aire limpio: por un entorno saludable para todos', la vicepresidenta ha presentado el índice de calidad del aire que desde la página de Internet del Ministerio permite comprobar en tiempo real los niveles de contaminación del aire de las distintas localidades.

Para la vicepresidenta, los meses "muy duros" desde que se inició la pandemia del coronavirus han puesto en evidencia la relación entre COVID-19 y biodiversidad, calidad del aire y su incidencia social, sanitaria o económica y que estas cuestiones forman parte de las prioridades de la agenda pública y de las preocupaciones de los ciudadanos.

En el marco de la Semana Europea de Movilidad, ha subrayado que la OMS ofrece cada año "datos duros y complejos" sobre las muertes que provoca la calidad del aire y la necesidad de realizar esfuerzos notables para mejorarla.

"El NO2 sigue siendo una asignatura pendiente en Madrid y Barcelona porque no logramos estar por debajo de los niveles que aconsejan la UE y la OMS", ha lamentado la ministra que considera que ese dato es "clave" para poner "énfasis" sobre las medidas para reducir la fuente de emisión de sustancias contaminantes o de los episodios de ozono y para facilitar a los ciudadanos que estén informados y, por tanto, puedan ser "exigentes" con sus administraciones.

En definitiva, la vicepresidenta cree que en calidad del aire, hay "mucho recorrido" para introducir mejoras, tanto en la energía, en la movilidad o mediante la introducción de zonas de bajas emisiones en todo el territorio y opina que las tres administraciones "deben concertar mucho mejor sus medidas".

Así, ha citado las medidas del Ministerio y ha insistido en que pronto los Ayuntamientos deben contar con zonas de bajas emisiones, pero para ello será necesaria una "buena" intermodalidad e interconectividad del transporte público. "Hay que hacer fácil lo que sabemos que es saludable. Es necesario trabajar en planes de medio ambiente y salud", ha concluido.

Por su parte, el director general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Ismael Aznar, ha presentado y explicado las utilidades del Índice de Calidad del Aire del Ministerio que permite hacer consultas en tiempo real de su estado en los distintos municipios.

"Permite garantizar el derecho de los ciudadanos a conocer los niveles de calidad del aire que respiran y que así puedan ser más exigentes con los gestores", ha justificado.

CIFRAS PARA LA REACCIÓN SOCIAL

Asimismo, durante la mesa redonda ha participado la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud, María Neira, que considera que la gente no es "verdaderamente" consciente de la importancia de la calidad del aire que cada año mata a 7 millones de personas en todo el mundo por exposición al aire contaminado y que el 90 por ciento de la población vive en ciudades donde no se alcanzan los estándares de calidad del aire recomendados por la OMS.

"Eso nos debería hacer reaccionar de una manera eficaz y debería volverse una prioridad de todos los gobiernos", opina Neira que ha añadido que si bien una persona necesita en torno a 2 litros de agua al día, su necesidad de aire diario es de 10.000 litros de aire.

Así, ha detallado como si ese aire está contaminado con partículas tóxicas entra en los pulmones y provocan cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar obstructiva, asma o neumonía, pero incluso las más pequeñas llegan al corazón, desde donde se bombean al resto del cuerpo y pueden provocar enfermedades cardiovasculares, ictus, e incluso "ya hay evidencia" de que afectan al cerebro.

La experta de la OMS ha advertido de que los fetos tienen condicionado su desarrollo neurológico futuro y a las personas mayores les incrementa su deterioro cognitivo, de modo que alerta de que la calidad del aire puede "afectar a la capacidad intelectual y neurológica de la humanidad".

Por ello, ha instado a las autoridades a que los fondos del COVID-19 se dirijan de forma estratégica allí donde sean necesarios para mejorar la salud humana.

Por su parte, el jefe del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III, Julio Díaz, ha explicado la incidencia de las olas de calor y de los incendios forestales --incluidos los lejanos-- en la calidad del aire y ha asegurado que estos fenómenos aumentan la mortalidad, los infartos, los partos prematuros, influye en el peso de los recién nacidos, entre un largo etcétera. Ahora, ha añadido que los científicos están estudiando también como afectan los periodos de sequía prolongada a la mortalidad diaria.

ACCIÓN NOVEDOSA Y COORDINADA

Por eso, pese a que se trata de fenómenos de origen natural, reclama que las autoridades acometan planes conjuntos para prevenir los efectos combinados.

"No tiene sentido", en su opinión, contar con planes diferenciados de prevención de riesgos derivados de episodios de contaminación atmosférica, de incendios forestales o de ola de calor, sino que considera que se deben activar los planes "de manera simultánea" y que puedan actuar en los tres frentes que concurren al mismo tiempo, por ejemplo reforzando los servicios de neumología de los hospitales. "Debe haber acciones coordinadas" --ha insistido--. "Si el cambio climático es un problema global se deben tener en cuenta todos los efectos relacionados".

Por último el profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), Xavier Querol, ha expuesto la necesidad de contar con unos buenos planes y con zonas de bajas emisiones y ha analizado las distintas medidas puestas en marcha en capitales como Nueva York, Milán o Estocolmo para reducir la contaminación del tráfico rodado.

Respecto a Madrid o Barcelona, ha advertido de que el 60 por ciento de los vehículos que circulan por ellas son de fuera y no pagan allí su impuesto de circulación, al tiempo que ha subrayado la necesidad de electrificar el transporte de mercancías en furgoneta en las áreas metropolitanas.

En definitiva, ha dicho que es preciso reducir el número de vehículos y lograr que los que circulan sean menos contaminantes. Por ejemplo, ha dicho que una furgoneta está unas 10 horas circulando y la mayoría son diésel por lo que apuesta por que las subvenciones públicas se centren en estos vehículos profesionales. "Si electrificamos una furgoneta, el efecto es como electrificar 10 vehículos el efecto es como electrificar 10 vehículos privados", ha comparado.

A su juicio, es preciso realizar un "rediseño urbano" y buscar soluciones novedosas para lograr una mejor calidad de vida en las ciudades con menos tráfico y menor contaminación.