23 de febrero de 2020
30 de noviembre de 2008

Unas 2.000 personas reclaman ante el Parlament cambios en la Ley de Educación de Cataluña

BARCELONA, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Unas 2.000 personas se concentraron hoy ante el edificio del Parlament para reclamar cambios en el proyecto de Ley de Educación de Cataluña (LEC) --actualmente en trámite parlamentario-- que se ajuste a los contenidos del Pacto Nacional de Educación (PNE).

La concentración en el parque de la Ciutadella de Barcelona, bajo el lema 'Soluciones para la educación, ya! Esta ley necesita mejorar', fue convocada por CC.OO de Cataluña, UGT de Cataluña, la Associació de Joves Estudiants de Cataluña (AJEC), la Federació d'Associacions de Pares d'Educació Secundària (FAPAES), la Federació de Moviments de Renovació Pedagògica de Cataluña (MRP) y la Federació d'Associacions de Mares i Pares de Cataluña (FAPAC).

Además, contó con la asistencia del secretario general de ICV, Joan Herrera; el coordinador general de EUiA, Jordi Miralles; y el portavoz de ERC en la Comisión de Educación del Parlament, Josep Maria Freixanet.

El secretario general de CC.OO. de Cataluña, Joan Coscubiela, demandó al Parlament que "escuche lo que el conseller de Educación, Ernest Maragall, no ha querido escuchar", al que acusó de "ningunear el PNE, al haber preferido pactar con los 'lobbies' educativos y sus representantes políticos", que relacionó con CiU.

"Maragall ha menospreciado el PNE, y sería una pena que la primera ley de educación en 25 años de autogobierno consolidara una red educativa dualizada y segmentada en función del origen, la capacidad personal y económica del alumnado". Así, alertó de que Catalunya no puede permitirse que la educación acabe siendo "la gran cantera de trabajadores precarios del futuro".

En este sentido, la responsable de Educación de CC.OO. de Catalunya, Montse Ros, instó al Parlament a decidir con "sentido común y prudencia", ya que durante el proceso se han sentido "engañados por el conseller, que dice medias verdades y medias mentiras". Ros recordó que Maragall firmó que la educación "fuera un 6 por ciento del PIB en seis años y nunca se ha pasado del 3 por ciento". "Tenemos más esperanzas en el Parlament que en la Conselleria de Educación", dijo.

"LA LEY ESTÁ MUERTA"

El secretario general de UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, lamentó que la ley "no cuenta con el apoyo del profesorado, por lo que está muerta", y calificó el proyecto de "substancialmente mejorable, pero sin voluntad política para tirarlo adelante".

"La ley desaprovecha la oportunidad de hacer una única red de escuelas y se olvida de la FP, al incumplir el acuerdo estratégico al respecto", dijo, criticando que tampoco da gratuidad a los libros de texto. "Pierde la oportunidad de llegar a un gran pacto educativo", indicó, reclamando que su paso por el Parlament sea "más que un trámite y se introduzcan aquellos aspectos que no se han podido introducir antes".

En este sentido, la secretaria general de la Federación de Educación de UGT de Catalunya, Roser Font, añadió que la ley debe contemplar la gratuidad en la red pública, así como una homologación de las condiciones de trabajo de los profesores de la escuela pública y privada.

El presidente de FAPAES, Pere Ferriol, demandó una participación democrática de los padres y madres en todas las facetas de programación, participación y evaluación del sistema educativo: "la corresponsabilidad con los centros educativos es imprescindible, queremos que nos escuchen y tengamos una relación fluida".

Los sindicatos y asociaciones presentaron esta semana enmiendas a 37 artículos de la LEC y se reunieron con casi todos los grupos políticos. Por ello, el portavoz de la Federació de Moviments de Renovació Pedagógica, Ricard Aymerich, confió en que algunos grupos parlamentarios harás "suyas" algunas de las enmiendas presentadas tras los encuentros realizados.

Durante la concentración se leyó un manifiesto contra el proyecto de ley, que ha regido 10.000 firmas a favor y 3.000 adhesiones de centros educativos, según los organizadores, que cifraron la asistencia en 8.000 personas, mientras que la Guardia Urbana sólo contabilizó 500 personas, según informó a Europa Press.