16 de enero de 2021
27 de junio de 2006

Hasta el 62 por ciento de los grandes incendios forestales son intencionados

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Casi dos de cada tres grandes incendios forestales, los que superan una extensión quemada superior a las 500 hectáreas, pueden estar provocados de forma intencionada, según concluye la organización ecologista WWF/ADENA en su informe sobre estas catástrofes, que incluye un 'Incendiometro' con el porcenatje de riesgo de fuego en los bosques para este verano en cada comunidad autónoma. El mayor riesgo se prevé en las dos Castillas, así como en Extremadura, Madrid, Galicia, Asturias y Cantabria.

Con su informe, que lleva por subtítulo 'Causas y efectos de una deficitaria gestión del territorio', WWF/Adena pretende incidir en la necesidad de corregir las políticas actuales en el medio rural y abordar la problemática que nos plantean los grandes incendios forestales, especialmente teniendo en cuenta que en sólo unos pocos de ellos se quema la mayor parte de la superficie forestal. Concretamente, el 43 por ciento de la superficie total se quema en el 0,18 por ciento de los incendios.

Para esta organización ecologista, entre el 47 por ciento de los grandes fuegos en el momento que se comprueban son intencionados, más otro 14 que se determina de origen desconocido, podríamos hablar de intencionalidad en el 62 por ciento de estos siniestros. WWF/Adena entiende que no se podrá solucionar el problema de estos grandes fuegos "sin prevención social, investigación de motivaciones y persecución del delito".

El informe determina que las sequías, la baja humedad y fuertes vientos, junto con grandes acumulaciones de vegetación, constituyen factores coadayuvantes en la propagación de grandes incendios. En este contexto, advierte de la ineficiencia de un dispositivo basado en la proliferación de cortafuegos, y apuesta por su ubicación localizando sitios clave y manteniéndolos de forma adecuada. Otro factor que se incluye en el informe es el abandono rural y de cultivos agrícolas en dos millones de hectáreas entre 1992 y 2002, lo que ha propiciado un aumento de la combustibilidad de los montes. Este problema se agrava por una reducción en el número de hectáreas forestales gestionadas.

Por otra parte, tras señalar que la repercusión de los grandes incendios no está convenientemente cuantificada, y su significativa contribución al cambio climático, WWF/Adena apuesta por una estrategia integral de prevención activa que pase por la elaboración y cumplimiento de los planes de prevención de las "zonas de alto riesgo". Así, entiende que es necesario recuperar socialmente el monte, reactivar la población rural y cuidar el vínculo entre el ciudadano rural y su monte.

INCENDIOMETRO, EL MAYOR PELIGRO EN EXTREMADURA

Coincidiendo con la publicación del informe, en su página web (www.wwf.es) Adena ha puesto en marcha el 'incendiómetro', un mapa de España que distribuye las comunidades en tres grupos, según presenten un riesgo de incendio para este verano de hasta el 33 por ciento, del 34 el 50 o del 51 hasta el 100 por ciento. En este último grupo se incluye a Extremadura, con un riesgo del 72 por ciento, seguida de Galicia, con un 62, Madrid con un 61, Asturias, con un 58 por ciento; Castilla y León (57), Castilla La Mancha (56) y Cantabria, con un 55 por ciento de riesgo.

En el segundo nivel de riesgo figuran Andalucía, Aragón, Comunidad Valenciana, País Vasco y Canarias, mientras el riesgo se cifra en un porcentaje inferior al 33 por ciento en Cataluña, Baleares, Murcia, Navarra y La Rioja.