21 de octubre de 2019
10 de abril de 2008

Los adolescentes deben retrasar una hora las clases matinales para prevenir el fracaso escolar, según un experto

VALENCIA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

Médicos especialistas en tratamiento del sueño han recomendado en un ciclo organizado por la Universidad Católica de Valencia 'San Vicente Mártir' (UCV) retrasar una hora las clases matinales de los adolescentes para comenzarlas como norma general a las 9 de la mañana con el fin de mejorar el rendimiento y disminuir el fracaso escolar, según informaron hoy fuentes del Arzobispado.

Así, el médico Gonzalo Pin Arboledas, coordinador de la Unidad del Sueño de la Clínica Quirón de Valencia, expuso que la "pauta ideal" para un adolescente entre los 12 y los 16 años sería la que ya está implantada en algunos estados de Estados Unidos, así como en Alemania o Israel, donde las clases se inician una hora más tarde que en España.

Al respecto, señaló que, en general, uno de cada dos adolescentes tiene déficit de sueño, aunque "ni son conscientes ellos mismos, ni sus familiares, ni la comunidad educativa, ni sanitaria". Por ello, aconsejó que en las primeras horas de la mañana se realicen las actividades físicas al aire libre que hacen desaparezca la melatonina, hormona que les induce el sueño, y que segreguen la adrenalina y otra serie de sustancias que aumentan la vigilia.

Según Pin Arboledas, durante la adolescencia, "se produce un cambio curioso en la secreción de la melatonina que hace que el adolescente tenga tendencia a acostarse y a levantarse más tarde y eso no coincide con los horarios escolares". El "desconocimiento" de esta circunstancia por parte de médicos, psicólogos o pedagogos a la hora de planificar las actividades escolares de los adolescentes "es todo un problema hoy", advirtió.

Así, constató que un adolescente debería dormir alrededor de 9 horas cuando las últimas estadísticas reflejan que "el 52,8 por ciento de los jóvenes valencianos, de 14 a 16 años, van a clase habiendo dormido menos de 8 horas".

Entre las consecuencias del déficit de sueño figura la incapacidad del alumno de seguir las explicaciones del profesor, la tendencia a la agresividad e irritabilidad y el aumento de las dificultades a nivel de conducta.

Por otra parte, el experto recomendó que tanto el ordenador como los elementos de nuevas tecnologías no se encuentren en la habitación del adolescente, sino en una estancia común en la que el joven trabaje junto al resto de la familia".

De esta forma, "hay que conseguir que el dormitorio sea un lugar de descanso", apuntó el experto que reconoció que "uno no puede decirle a un adolescente que no use el ordenador por la noche si ve a su padre trabajar hasta altas horas de la madrugada en casa".