23 de enero de 2021
20 de abril de 2006

Amnistía Internacional denuncia que más de 20.000 personas están pendientes de ejecución en el mundo

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de 20.000 personas de todo el mundo se encuentran "a la espera de que las maten sus propios gobiernos", según aseguró hoy la portavoz del Departamento de Campañas de Amnistía Internacional (AI) en España, María del Pozo, con motivo de la presentación del último informe de esta organización sobre el uso de la pena capital en 2005, en el que se destaca que los países que presentan un mayor número de ejecuciones son China, Arabia Saudí, Estados Unidos e Irán.

En declaraciones a Europa Press Televisión, destacó que estas cifras son "más que preocupantes" e insistió en que en este momento "más de 20.000 personas están contando los días que faltan para que el Estado les quite la vida", aunque reconoció que cada año son más los países que apuestan por la abolición de esta práctica.

"La pena de muerte constituye la negación máxima de los Derechos Humanos y es utilizada por muchos Gobiernos como herramienta para la represión política al ser una decisión irrevocable. De esta manera --continuó la portavoz -- se suele aplicar de forma indiscriminada después de torturas, juicios injustos, y en muchas ocasiones sobre menores de edad o enfermos mentales", denunció.

En este sentido, desde AI se rechaza la "injusticia" a la hora de aplicar estas penas. "En la mayoría de los casos las personas que son ejecutadas no son las personas que cometen los peores delitos, sino aquellos que no tiene dinero para pagar los mejores abogados", aseguró.

Asimismo, denunció el "secretismo" de "muchos gobiernos, como el de China, que se niegan a publicar estadísticas oficiales sobre las ejecuciones, e incluso en Vietnam se ha declarado secreto de Estado estas cifras.

CADA VEZ MÁS PAÍSES ABOLEN LA PENA DE MUERTE

A pesar de estas "espeluznantes cifras" sobre la pena capital, María del Pozo destacó que existe una clara tendencia hacia la abolición de esta práctica. "Cada año son más los países que abolen esta pena, ya son 86, a los que se han sumado hace poco México y Liberia".

"Cuando el mundo se aparta cada vez más del uso de la pena de muerte, constituye una anomalía flagrante que Arabia Saudí, China, Estados Unidos e Irán destaquen, por el uso extremo que hacen de esta forma de castigo, como los mayores 'verdugos' del mundo", explicó.

Así, como ejemplo de cambio, Amnistía apoyó la iniciativa de Estados Unidos de prohibir la ejecución de menores. "El hecho de que Estados Unidos, el país del mundo donde se ejecutaba a más menores, haya puesto fin a esta práctica debe constituir una clara señal, para el resto de países donde se sigue ejecutándolos, de que se tiene que erradicar esta práctica bárbara", señaló.

DOS ESPAÑOLES SIGUEN CONDENADOS A MUERTE

En el caso de los ciudadanos españoles, desde Amnistía celebraron la anulación de la pena capital para el español Paco Larrañaga, condenado en Filipinas, país que ha conmutado todas las penas de muerte que existían en su país. No obstante su portavoz indicó que aún son dos los españoles que siguen sentenciados a muerte.

"Pablo Ibar, se encuentra en el corredor de la muerte en Florida y Nabil Manakli, español de origen sirio admitió su delito después de haber sido sometido a torturas antes del juicio y está condenado a muerte en Yemen"

Para solucionar la situación de estos españoles, Amnistía animó al Gobierno español a continuar con las relaciones diplomáticas y judiciales y le instó a "no olvidar la anulación de los derechos humanos de estos ciudadanos", concluyó.