21 de octubre de 2019
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  • 22 de enero de 2009

    El arzobispo de Zaragoza destaca la labor de la Infancia Misionera, que ayuda a los niños más desfavorecidos del planeta

    ZARAGOZA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El arzobispo de Zaragoza, monseñor Manuel Ureña, destaca en su carta pastoral del próximo domingo, 25 de enero, la labor que desarrolla la Infancia Misionera, de la que recalca su ayuda a los niños más desfavorecidos del planeta, con ocasión de la celebración de la Jornada Mundial de la Infancia Misionera.

    Ureña subraya la "gran obra" y la "formidable ayuda" que la Infancia Misionera ofrece a los niños, particularmente a los que sufren hambre y deficientes condiciones sanitarias y de salud, las carencias educativas, las situaciones derivadas de guerras y de conflictos armados, la esclavitud laboral, el abandono familiar y social (los niños de la calle) y la explotación sexual, según enumera en su pastoral, publicada en la página web del arzobispado.

    El prelado señala que a lo largo de 160 años la Infancia Misionera ha formado a los niños "en la universalidad de la misión de la Iglesia y en la necesidad de dar a conocer el amor de Jesús", al tiempo que abre "los ojos de los niños ante las necesidades de los infantes más necesitados" y les inicia "en el desprendimiento y en la generosidad".

    Monseñor Ureña recuerda que la Infancia Misionera nació en 1843 por iniciativa del obispo de Nancy (Francia), monseñor Forbin Janson, que impulsó la formación misionera de los niños. En España, comenzó diez años más tarde, en 1853.

    Agrega como en 1922, el Papa Pío XI elevó la Infancia Misionera al rango de Obra Pontificia con el fin de ayudar a los educadores --padres, catequistas y profesores-- a promover en los más pequeños la conciencia de la misión universal de la Iglesia, así como también para suscitar en los niños el deseo de ayudar a otros niños con la oración y la colaboración económica y de voluntariado.

    El arzobispo de Zaragoza indica que la cooperación misionera de los niños es, en primer lugar, espiritual, ofreciendo, entre otras cosas, "pequeños sacrificios por las misiones" y, en segundo lugar, una cooperación material, "que se ejerce por medio de la 'ofrenda misionera' en la que se materializa la ayuda económica aportada por los más pequeños". En tercer lugar, es "una cooperación voluntaria en los servicios misioneros organizados por esta Obra Pontificia", comenta.

    El prelado manifiesta, asimismo, que el Secretariado de la Infancia Misionera de Obras Misionales Pontificias en España ha acordado, para los próximos cinco años, un proyecto pastoral que facilite el contacto de los niños españoles con los del resto de los continentes.

    Esta iniciativa va a comenzar por el continente asiático y por eso el lema escogido para la Jornada de la Infancia Misionera 2009 es 'Con los niños de Asia... buscamos a Jesús'.

    Según relata el arzobispo, "en el horizonte de la propuesta está el deseo de que los niños de España se acerquen a los niños de Asia, donde nació Jesús, y con ellos le busquen y le encuentren en la tierra que le vio nacer, crecer y entregarse por la salvación de todos los hombres". Por todo esto, monseñor Ureña anima a los fieles a comprometerse "en la bella causa de la Infancia Misionera".