25 de noviembre de 2020
20 de abril de 2006

BirdLife pide que no se ubiquen parques eólicos en espacios protegidos para las aves

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) pidió hoy que no se ubiquen parques eólicos en Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Áreas Importantes para las Aves (IBA), espacios declarados o propuestos de la Red Natura 2000 y espacios naturales protegidos. Además, reclamó que tampoco se levanten en lugares situados a lo largo de las principales rutas y pasos migratorios, donde se concentran un gran número de aves, como por ejemplo los pasos de montaña o el Estrecho de Gibraltar.

Los parques eólicos conllevan un alto riesgo de colisión para las aves, lo que a juicio de SEO/BirdLife, debe ser evaluado en cada caso concreto a través de un análisis de riesgos. Los humedales y las cumbres de montaña son ejemplos de estas localizaciones especialmente críticas.

Cada administración, nacional, regional y local, debería llevar a cabo una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) de todos los planes y programas de implantación de energía eólica que potencialmente puedan producir efectos ambientales significativos ya sean terrestres, costeros o marinos, según los ornitólogos.

En relación a los parques eólicos marinos, SEO/BirdLife advirtió de que existen grandes carencias de conocimiento sobre los posibles impactos que se pueden producir por estos desarrollos. Además, reclamó que se tenga en cuenta que más del 60 por ciento de las especies de aves marinas que se reproducen en España se encuentran amenazadas.

Además de las colisiones, los aerogeneradores suponen unas molestias que comportan que las aves los eviten e incluso pueden provocar que eludan utilizar toda la zona ocupada por el parque eólico. "Si las aves son desplazadas de sus hábitats preferentes por esta causa y son incapaces de encontrar lugares alternativos, puede disminuir su éxito reproductor y su supervivencia", argumenta SEO.

Además, los parques eólicos suponen una barrera para la movilidad de las aves, ya que fragmentan la conexión entre las áreas de alimentación, invernada, cría y muda. Los rodeos necesarios para esquivar los parques eólicos provocan un mayor gasto energético que puede llegar a mermar su estado físico.