24 de noviembre de 2020
25 de enero de 2007

Calvo Sotelo entra en el Consejo de Estado y dedica a Zapatero una frase cervantina: 'Llaneza, muchacho no te encumbres'

Cree que el PSOE ha buscado la ruptura para buscar en los "nefastos años 30" del siglo pasado la legitimación "que no encontraba en éste"

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo ingresó hoy en el Consejo de Estado y pronunció un discurso ante el Pleno de esta institución en el que, entre otras cosas, abogó por recuperar la "sensatez" y el "buen camino del consenso" alcanzado en la Transición para que los dos grandes partidos, PSOE y PP, dejen de estar "temerariamente enfrentados". Además, aprovechó la ocasión para dedicar a quien ahora "manda", esto es, José Luis Rodríguez Zapatero, una frase pronunciada por uno de los personajes de 'El Quijote' a un titiritero: "Llaneza, muchacho, no te encumbres".

En esa intervención, recogida por Europa Press, el que fuera jefe del Ejecutivo advirtió de que pretendía usar esa tribuna, "única que hoy formalmente se le ofrece a un ex presidente del Gobierno para decir cuánto preocupa la evolución última del acontecer político", para denunciar que en marzo de 2004 --fecha en que los socialistas alcanzaron el poder-- la política española se aventuró por una senda "radicalmente nueva".

"El nuevo Gobierno se propuso una ruptura con lo que se venía haciendo trabajosa y eficazmente desde 1976; descalificó la Transición entendida como tierra firme sobre la que cimentar las reformas necesarias; negó la 'tercera vía' (ni 1931 ni 1939) y, en un arriesgado ejercicio de funambulismo histórico, saltó sobre nuestra historia reciente para buscar en los nefastos años 30 del siglo pasado una legitimación que no encontraba en éste", enfatizó.

A continuación, subrayó que se han roto ya "algunos valiosos vidrios" en el "equivocado proceso" que, bajo su punto de vista, ha abierto el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. "Pero es tiempo todavía para recuperar la sensatez, para recordar a los que hoy mandan aquella sabia recomendación de Maese Pedro al muchacho titiriterio: 'Llaneza, muchacho, y no te encumbres'".

Según dijo, es momento de "reemprender el bueno camino del consenso" y de la Transición a la democracia "con la unidad de los dos grandes partidos, hoy temerariamente enfrentados". "A colaborar en este empeño van encaminadas estas palabras, y a él enderezaré las que pueda decir en el Consejo, siempre en los límites y respeto que imponen sus estatutos y su historia y amparando en la inteligente independencia que ha acreditado su Presidente", añadió, aludiendo a Francisco Rubio LLorente.

RELATA SU VISIÓN DE LA TRANSICIÓN

Calvo Sotelo, que tomó posesión de su nuevo cargo acompañado por los consejeros Landelino Lavilla y Miguel Vizcaíno, recordó a todos los presentes su formación como Ingenierio de Caminos y apuntó que un "ilustre catedrático" de la Escuela de Caminos le hizo la siguiente advertencia con motivo de su entrada en política: 'Entra usted en el reino de las sombras'.

"Ese diagnóstico es sin duda excesivamente pesimista, aunque avalen su pesimismo graves hechos de hoy --adujo--. Porque claro es que hay puentes entre la exactitud de las matemáticas y la relativa incertidumbre política. Sin duda, existe un afán de precisión en las ciencias sociales y, sobre todo, en el Derecho y a él se debe tal vez ese concepto que siempre he entendido como un tácito homenaje a mi disciplina: la 'ingeniería constitucional'".

Después, señaló que la "preocupación política" es "vieja" y tiene su origen en su llegada a "la capital" desde tierras gallegas, acogiéndose al "refugio de las valientes clandestinas" Juventudes Monárquicas de Joaquín Satrústegui. "Aprendí la urgencia de procurar la instauración en España de una monarquía parlamentaria como la que predicaba ya, desde su exilio portugués, Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona".

"Una Monarquía cuyo mensaje cardinal era trazar una tercera vía entre la República justamente vencida y la dictadura, injustamente vencedora, como habría de decir años más tarde certeramente Julián Marías --aseveró--. Mucho después (porque el único y grave error de Don Juan fue su estimación del tiempo franquista), esa tercera vía iba a triunfar en la Transición del Rey Don Juan Carlos y del presidente Adolfo Suárez, Transición a la que yo tuve el privilegio de apoyar, amparado por la para mí entrañable sigla de UCD, en todos sus gobiernos iniciales".

En ese momento de su discurso, recogido por Europa Press, Calvo Sotelo dijo que llegaba al Consejo de Estado dispuesto a aportar a esta institución la experiencia adquirida en la Transición. "Tenía yo, hasta hace un par de años, la certeza de que con la nueva Monarquía parlamentaria habíamos superado definitivamente los españoles dos siglos de zozobra política", determinó.

"Creía yo que habíamos olvidado para siempre el telar de Penépole, que teníamos por fin, como tienen muchos entre nuestros vecinos, una tierra firme sobre que asentar nuestro progreso, anclados ya en Occidente por nuestra adhesión al Tratado de Washington e integrados en la Unión Europea; sin más revisiones radicales de nuestra Constitución --concluyó--, sin más preguntas angustiosas sobre nuestro ser nacional, sin más referencias destructoras a 1931 o 1939, arrumbados ya nuestros demonios congénitos en el muladar de la historia y olvidados allí para siempre".