8 de diciembre de 2019
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  • 17 de marzo de 2010

    Comunidad de Viatores incoa expediente al sacerdote acusado en Chile de pederastia y colabora con las investigaciones

    SAN SEBASTIAN, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

    La Comunidad de los Viatores, a la que pertenece el religioso José Angel Arregi, residente en Chile desde enero de 2008 y detenido el pasado 14 de agosto por las autoridades chilenas acusado de tenencia de pornografía infantil sin que, hasta la fecha, se haya concluido la investigación ni celebrado juicio, informó hoy de que ha incoado un expediente informativo a este cura, de manera que si se llegara a verificar la comisión de algún hecho delictivo, se solicitaría su expulsión de la Congregación, al tiempo que indicó que está colaborando con las investigaciones.

    En un comunicado, el portavoz de los Clérigos de San Viator de España, Ignacio Peláez Marqués, explicó que teniendo en cuenta que Arregui fue profesor de algunos centros que la Congregación tiene en España, la Guardia Civil inició en noviembre de 2009 una investigación a fin de determinar "si se hubieran producido hechos delictivos, acerca de los que no consta hasta el momento, denuncia alguna de compañeros, padres o alumnos".

    A ello añadió que "con el fin de facilitar información transparente y precisa, se dio cuenta de los hechos conocidos al Equipo Directivo, Consejo Escolar y miembros de la Junta de la AMPA de los colegios previsiblemente afectados".

    Además, desde el respeto al principio de presunción de inocencia, el portavoz afirmó que la Comunidad de Viatores se siente "consternada ante las sospechas acerca de la comisión de un delito y de una falta de moralidad tan grave que, en sí mismas, suponen ya una lesión a la reputación" de sus centros y a quienes ellos trabajan, así como a la Congregación y a la propia Iglesia.

    También apuntó que "desde el primer momento" la Comunidad ha mantenido "gustosamente una plena colaboración con las autoridades en orden a facilitar el esclarecimiento de los hechos y a poder dilucidar, completa y rápidamente, cualquier término de la investigación".

    En este sentido, apuntó que si las investigaciones iniciadas condujeran a una posterior sentencia condenatoria, la Congregación manifestará su "más rotunda condena sin el más mínimo paliativo". "Cualquier delito contra la libertad sexual supone una grave alteración del orden moral y un repugnante atentado contra la dignidad humana, y lo es aún más, en los casos en los que afecta a menores", destacó.

    Además, informó de que la Congregación ha incoado un expediente informativo que, si se llegara a verificar la comisión de algún hecho delictivo, conllevaría la solicitud de expulsión del mencionado religioso.