7 de abril de 2020
28 de diciembre de 2008

Condenado a cuatro años de prisión un hombre de 68 por abusar de un niño con quien jugaba al parchís

ALMERÍA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo (TS) de Andalucía ha ratificado la condena a cuatro años de prisión a un hombre de 68 años que abusó sexualmente de un niño de seis años, con el que jugaba de forma habitual al parchís en un bar propiedad de un familiar del menor ubicado en un municipio de la Comarca de Los Filabres, en la provincia de Almería.

La sentencia del Alto Tribunal, a la que tuvo acceso Europa Press, considera que no ha lugar al recurso de casación interpuesto por el procesado y ve suficiente para enervar la presunción de inocencia la declaración que prestó el menor ante la sala de la Audiencia Provincial al tiempo que atribuye verosimilitud al testimonio de su pariente, quien vio salir a la víctima del aseo del local tras consumarse la agresión.

Desestima, en esta línea, que durante la vista oral celebrada en la Sección Segunda se produjese una situación de indefensión al no ser admitido un informe forense propuesto por el letrado de la defensa ya que, según resalta la Sala de lo Penal del Supremo, debe prevalecer el examen psicológico que derivó de la exploración "inmediata" del menor al tiempo que rechaza otro informe que alegaba lesiones crónicas en el acusado que le hubieran impedido cometer el abuso.

Considera, asimismo, que no es "concluyente" a favor del hombre de 68 años el que no se encontraran restos biológicos de él frente a la testifical del familiar de la víctima, que narró como contempló desde la barra en la que ejercía como encargado que el pequeño se introducía en el baño del bar con el acusado para salir solo minutos después.

Los hechos, por los que el procesado cumplió prisión provisional entre el 4 de enero y el 13 de junio de 2005, sucedían en un local propiedad de un matrimonio con el que tenía "buenas relaciones de vecindad". Sobre las 13,30 horas, le dijo al pequeño, con quien jugaba una partida de parchís, que le acompañase al aseo de hombres y tras, consumar el abuso, le amenazó con que no contase nada a nadie.

Fue un familiar quien le sorprendió al salir del baño, al que había acudido alertada por la tardanza del pequeño. Pese a las sospechas, hasta que cerró el bar no preguntó a la víctima por lo sucedido horas antes aunque el pequeño contó espontáneamente lo sucedido, lo que dio lugar a la interposición de una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil a las 17,30 horas del mismo día.