23 de enero de 2020
  • Miércoles, 22 de Enero
  • 10 de abril de 2008

    Ecologistas de Cataluña se querella contra la ACA por su intención de iniciar las obras del trasvase del Segre

    Piden redistribuir la demanda de agua y reducir el consumo industrial de la Barcelona metropolitana

    BARCELONA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

    Ecologistas de Cataluña presentó hoy una querella por "prevaricación" contra el director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), Manuel Hernández, por su intención de iniciar las obras del proyecto de trasvase del Segre hacia la cuenca del Llobregat.

    Así lo explicó hoy uno de los portavoces de la entidad, Josep Vázquez, secretario general de la asociación Ipcena de conservación y estudio del entorno natural de Lleida.

    "Creemos que hay indicios más que suficientes para pensar que Manuel Hernández ha cometido un delito de prevaricación", dijo en referencia a su modo de actuar referente al trasvase del Segre, cuyas obras, según aseguró, tenía "previsto" ejecutar sin la autorización del Gobierno español.

    Así, recordó que las obras se debían empezar el día 15 de abril, tal y como dijo la ACA "por activa y por pasiva", asegurando que "no necesitaban la autorización para iniciar las obras". Además, consideró que al tratarse de una zona protegida, para obtener el permiso para iniciar a construir las infraestructuras, hubiesen necesitado cerca de medio año.

    EL 'GOVERN' ALARMA Y ESPANTA A LOS CIUDADANOS.

    Por su parte, el secretario general de la Federación de Ecologistas de Cataluña, Josep Moner, reconoció que la querella es una medida de carácter "agresivo" contra la administración; pero resaltó que son tanto el presidente de la Generalitat, José Montilla, como el conseller de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, los que "están espantando y alarmando a la gente".

    "El Govern se dedica a alarmar y alertar a la población", lamentó, aunque advirtió de posibles "malas intenciones" al calcular la disponibilidad de suministros de agua de boca, ya que suman las necesidades industriales con las domésticas. Además, recordó que el anuncio de que no habrán cortes en el suministro hasta el verano responde a un calculo de "probabilístico".

    Además, apuntó que el 'Govern' debería sentir "vergüenza" al realizar un discurso propio de la nueva cultura del agua, que se queda en "palabras". "Deberían avergonzar a estos señores, que hace cuatro años eran absolutamente intransigentes e implacables contra los trasvases", apuntó.

    EL DÉFICIT BARCELONÉS EQUIVALE A UN 16% DEL CONSUMO INDUSTRIAL.

    En una rueda de prensa para anunciar las medidas jurídicas y sociales que emprenderán contra el trasvase del Segre que se plantea realizar la Generalitat a partir de otoño, los ecologistas apostaron por "redistribuir" la demanda, generándola "donde está la oferta", planteando un nuevo modelo para el país.

    Los 40 hectómetros cúbicos que se calcula que el área metropolitana de Barcelona necesita para resolver su déficit estructura, según explicaron, suponen el 16% de los 251,5 hectómetros cúbicos anuales que consume la industria en esta zona. Esta cantidad corresponde, a su vez, con el 21% de los recursos de las cuencas internas catalanas.

    En este sentido, Vázquez, que también pidió la dimisión del director de la ACA, explicó que debe redistribuirse esta demanda, evitando grandes proyectos, como el trasvase del Segre o la aportación de agua en barcos. Para él, el "agua que nace en Lleida, debe generar riqueza a Lleida".

    Según afirmó, los 40 hectómetros cúbicos que requiere el área metropolitana de Barcelona "generarían un impacto de 20.000 trabajadores" en Lleida, mientras que si se "vende" a la capital catalana, sería "empobrecer" el territorio.

    Para Vázquez, la directiva marco del agua defiende el "uso eficiente" de este recurso, por lo que obliga a utilizarla "en el lugar de donde nace para crear riqueza". Así, subrayó que "el problema que tiene Barcelona se deriva de una concentración excesiva y en crecer por encima de la capacidad generadora de recursos", por lo que la "solución" no sería traer agua, sino redistribuir la demanda.

    Sobre esto, Vázquez lamentó que la medida propuesta por el Govern parece más propia de "la Generalitat de Barcelona, que de la Generalitat de Cataluña". "En vez de buscar restricciones a los agicultores, que reduzcan el consumo de la industrial", propuso.

    El grupo de ecologistas apuntó, por otro lado, que la situación actual del Segre impide plantearse un trasvase, ya que en los últimos 20 años han bajado un 28% y un 44% las reservas de su cuenca alta y baja, respectivamente. Por lo que creen que la propuesta responde a una "falta de planificación y una improvisación absoluta".

    CONTRA EL "TRASVASE ENCUBIERTO" DEL EBRO.

    Por su parte, el portavoz del Grupo de Estudio y Protección de los Ecosistemas Catalanes, Damià Vernet, criticó también la posibilidad de que Tarragona y Reus (Tarragona) aporten agua al área metropolitana desde el río Ebro. "El Ebro no se puede permitir perder ni un litro", manifestó.

    Así, insisitió en que el delta del Ebro ya está "desapareciendo", y el agua que llega es "un caudal mínimo". Además, consideró que esta operación supondría "un trasvase total y absolutamente encubierto".

    Los grupos celebrarán también una Asamblea General en Tortosa (Tarragona), bajo el título 'Lo riu és vida, no als trasvasaments', que tendrá lugar el día 19 de abril a las 20 horas en el Auditorio Felip Pedrell.