16 de septiembre de 2019
  • Domingo, 15 de Septiembre
  • 4 de mayo de 2008

    Espeleólogos descubren en Soba la que podría ser la "mayor cavidad española", con 103 kilómetros

    Tiene una profundidad de 848 metros y alberga gigantescas galerías y el segundo pozo más grande de España

    SANTANDER, 4 May. (EUROPA PRESS) -

    La Agrupación Espeleológica Ramaliega (AER) ha logrado el pasado 1 de mayo la unión de las dos principales redes subterráneas del macizo del Mortillano (Soba), logrando así un sistema de más de 103 kilómetros de galerías, lo que supone la mayor cavidad de Cantabria y la segunda a nivel nacional. No obstante, los espeleólogos consideran que en pocos meses se irán sumando metros y podría convertirse en la "mayor cavidad española".

    Así, explican en un comunicado que aunque el sistema de Ojo Guareña (Burgos) posee 110 kilómetros, el nuevo 'sistema del Mortillano' puede considerarse como "el más importante del país", ya que frente a los 165 metros de desnivel del "gigante burgalés", el cántabro posee una profundidad de 848 metros, albergando en su interior gigantescas galerías y el segundo pozo más grande de España (Pozo Negro, con 340 metros, explorado por el grupo madrileño SEII). Hidrológicamente, son siete los ríos que han conformado el sistema, creando un complejo dédalo de galerías a diferentes niveles.

    La AER señala que hasta el jueves, día en que se produjo el descubrimiento, las redes de Garma Ciega y del Mortero de Astrana, en Cantabria, contaban cada una de ellas con algo más de 50 kilómetros y, aunque cercanas, la unión no había sido posible, a pesar de los múltiples intentos realizados por espeleólogos nacionales y franceses, que fracasaron debido a la profundidad, el agua y las duras condiciones de exploración.

    En opinión de la agrupación, el segundo puesto a nivel nacional del nuevo sistema cántabro es "sólo temporal". "Existen varias incógnitas en diversos puntos del sistema, por lo que durante los próximos meses iremos sumando metros" afirma. De todos modos, los exploradores consideran que este es un aspecto "anecdótico", y que lo fundamental es que con esta unión se ha puesto de relieve "una vez más" la importancia de la zona del Alto Asón en el mundo de la espeleología.

    AÑOS DE EXPLORACIONES

    Según la AER, durante los más de 16 años que este grupo lleva realizando trabajos de exploración en este sistema han sumado decenas de kilómetros de galerías a los previamente conocidos. Para ello han recurrido habitualmente a la realización de 'vivacs' subterráneos, pues las distancias y profundidades a que se encontraban las puntas de exploración impedían llevar a cabo la misma en una sola jornada, por lo que tenían que pasar dos y tres noches bajo tierra.

    Por otra parte, la agrupación resalta que esta nueva conexión no es sino "un paso más" en una labor que se inició en 1961, con las primeras exploraciones en el Mortero de Astrana, y en las que han participado otros grupos, entre ellos el Speleo Club de Paris y, sobre todo, la SEII de Madrid, que lleva años explorando en la zona sur del macizo.

    Además, la AER agradece la colaboración durante estos años de muchos otros clubes de espeleología, y considera que "es un buen momento" para reivindicar el trabajo de los espeleólogos. "Se habla mucho del Soplao, de Cullalvera, de habilitar cuevas para el turismo, pero se olvida que si esas maravillas son conocidas hoy día es gracias al esfuerzo silencioso de un colectivo que siempre pasa desapercibido", recalca.

    En este sentido, los espeleólogos se plantean publicar un libro que recoja el casi medio siglo de exploraciones en el macizo. "Somos un club modesto, de pueblo, así que probablemente solicitemos ayuda a las instituciones. Creemos que se trata de una cavidad que merece ser estudiada y divulgada", señalan.

    La Agrupación Espeleológica Ramaliega se creó en la década de los sesenta del pasado siglo, aunque sus miembros actuales comenzaron su andadura subterránea durante los años 80 y los 90. En los últimos quince años han centrado sus trabajos en la exploración de las cavidades del macizo del Mortillano, aunque también han trabajado en macizos cercanos como el Hornijo y la zona de Ramales, además de haber gestionado hasta hace unos años el espeleosocorro cántabro.

    Sus trabajos aparecen publicados con asiduidad, tanto en publicaciones especializadas, como en la revista que la propia asociación edita, 'Cuadernos del Valle del Asón'.