7 de abril de 2020
11 de mayo de 2008

García-Gasco pide al Estado "mejor cuidado de la libertad religiosa" y dice que los católicos no quieren "privilegios"

VALENCIA, 11 May. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, reclamó hoy al Estado "un mejor cuidado de la libertad religiosa" y aseguró que los católicos no quieren "privilegios" y que "sólo" piden "libertad y respeto", informó el Arzobispado en un comunicado.

García Gasco se pronunció de este modo durante la celebración de la Missa d'Infants que presidió hoy en Valencia con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados.

El arzobispo señaló durante la eucaristía que "el hombre es un ser social y la fe tiene una dimensión comunitaria, por lo que es inconcebible que el creyente tenga que renunciar a su fe para ser ciudadano activo".

En este sentido, apuntó que "de ahí dimanan tantos deberes y derechos de los ciudadanos, como la libertad efectiva de los padres para elegir la educación que desean para sus hijos", al tiempo que señaló que "el Estado no debe sustituir a los padres, ya que sólo tiene un papel subsidiario".

Por ello, manifestó que "todo intento del Estado de invadir los ámbitos soberanos de la familia sólo encontrará la legítima resistencia de las familias", tras lo que agregó que "en esa circunstancia, la Iglesia debe prestar todo su apoyo a los padres".

Durante la homilía que realizó en la Missa d'Infants, García-Gasco defendió que "todos los seres humanos desde el primer instante de su concepción hasta el último de su muerte natural tienen plenos derechos, por lo que es un fraude utilizar el nombre de la libertad y de la democracia para extender la licencia para matar", consideró.

Por otra parte, el purpurado, se dirigió a la Virgen de los Desamparados para, "de un modo particular", hacerle "presentes hoy las necesidades y sufrimientos de los inmigrantes, que han llegado a nuestra patria y comparten su vida con la nuestra", dijo.

"Quien ha debido abandonar su hogar de origen por cualquier necesidad debe ser acogido como el mismo Cristo", subrayó el cardenal, que evocó también cómo "María, la Madre de Jesús, se puede contemplar también como imagen de la mujer emigrante, ya que dio a la luz a su hijo lejos de casa y se vio obligada a huir a Egipto para salvarlo de las amenazas e injusticias de los poderosos", declaró.

El cardenal concelebró la eucaristía con un total de 15 obispos, entre ellos prelados de Cuba, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Venezuela, Paraguay, Nigeria y Guinea Ecuatorial. Todos ellos participaron en el Encuentro de Inmigrantes con la Mare de Déu convocado por el cardenal desde el pasado jueves en Valencia.

"En ellos vemos representados a tantas personas que han venido a Valencia buscando un futuro mejor", sostuvo el cardenal García-Gasco, al agradecerles su presencia. Además, comentó que "si Valencia tiene por Patrona a la Mare de Déu dels Desamparats, aquí no caben racismos ni rechazos extraños al querer de Dios". "Los que no tienen cabida en nuestra tierra son los que se dedican a explotar a las mujeres inmigrantes o las mafias que se aprovechan de su situación", resaltó.

Después de recordar que este año se cumple el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cardenal propuso que el nombre de la patrona de Valencia "en su advocación de 'Madre de los Desamparados' pueda ser comprendido también como 'Madre del Amparo de los Derechos Humanos'", según indicaron las mismas fuentes.

OBISPOS AUXILIARES.

El cardenal arzobispo de Valencia estuvo acompañado --además de por los obispos de los diferentes países que llegaron para el Encuentro de las Familias Inmigrantes-- por sus tres obispos auxiliares, monseñores Esteban Escudero, Enrique Benavent y Salvador Giménez y los prelados titulares de las diócesis de Mallorca, Menorca e Ibiza, entre otros obispos.

Además, tomaron parte en la concelebración de la eucaristía con el cardenal los vicarios episcopales, el cabildo de la Catedral de Valencia y más de 40 sacerdotes, entre ellos de Ucrania, Polonia y Argentina, la mitad de los cuales ayudó a distribuir la comunión entre las miles de personas que participarán en la misa, señalaron.

Entre los sacerdotes concelebrantes estuvo el rector de la iglesia San Marcello al Corso de Roma, Luciano Masetti, quien agradeció al cardenal García-Gasco, que tomó posesión de San Marcello el pasado 5 de abril, su invitación para estar en Valencia y expresó su "alegría por poder conocer de cerca una tradición religiosa tan importante para Valencia", según las mismas fuentes.

Entre las personalidades que acudieron al oficio religioso se encontraba el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.

Esta misa se celebró, como sucede cada año el día de la patrona de los valencianos y como marca la tradición, a las 8.00 horas en la Plaza de la Virgen, ante la fachada de la Basílica.

Ayer, por la amenaza de lluvia, se pensó que este oficio religioso podría tener hoy lugar en el interior de la Catedral de Valencia aunque hoy ha podido realizarse al aire libre. No obstante, se tuvo que suspender la interpretación del himno regional valenciano y del himno de España, debido a las intensas lluvias que coincidieron con el final de la misa, según indicaron las mismas fuentes.