4 de diciembre de 2020
11 de diciembre de 2007

Las jóvenes catalanas retenidas en Cuba afirman que eran "conscientes" de los riesgos de criticar el régimen de Castro

EL PRAT DE LLOBREGAT (BARCELONA), 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las ocho catalanas retenidas durante unas horas en Cuba después de participar en una concentración en defensa de los presos políticos aterrizaron esta tarde en el aeropuerto de El Prat tras más de 15 horas de viaje desde La Habana. Las jóvenes, miembros de la Juventud Nacionalista de Catalunya (JNC), afirmaron que antes de viajar eran "conscientes" de los riesgos que entrañaba visitar Cuba con el objetivo de denunciar el "poco respeto" a los derechos humanos en la isla caribeña.

Las jóvenes llegaron a El Prat en dos aviones procedentes de Madrid, donde habían aterrizado unas horas antes. A su llegada a Catalunya, fueron recibidas por una treintena de miembros de la JNC (las juventudes de Convergència Democràtica de Catalunya) así como por el presidente de la JNC, Martí Ferrer; el portavoz de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Trias; el diputado de CiU en el Parlamento de Catalunya, Josep Rull -marido de Meritxell Lluís, una de las jóvenes retenidas-; y por el responsable de Relaciones Internacionales de CiU, Carles Llorens.

Francina Vila, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona y una de las jóvenes retenidas en Cuba, afirmó que "antes de viajar sabíamos que podía pasarnos algo así en un país como Cuba donde no están garantizados los derechos humanos". La joven explicó que las autoridades cubanas las trataron con "respeto", aunque vivieron momentos de incertidumbre en las primeras horas de su retención en dos hoteles de La Habana.

"Tuvimos un poco de inseguridad y de incertidumbre porque piensas que en un estado totalitario te puede pasar cualquier cosa. Y cuando nos requisaron los pasaportes y los billetes de avión, hubo unas horas en las que no sabíamos nada", afirmó Vila.

Finalmente, las jóvenes fueron expulsadas de Cuba, de donde partieron la pasada madrugada. Durante todo su periplo estuvieron acompañadas por la embajada de España en Cuba que las atendió "en todo momento", según Vila, que quiso "agradecer el gran apoyo que nos dio la embajada".

Las jóvenes viajaron a Cuba a título individual pero bajo una acción coordinada por la JNC con el objetivo de apoyar a la organización cubana Damas de Blanco, que lucha por la defensa de los presos políticos, y para hacer llegar a la opinión pública la situación que se vive en Cuba "de falta de respeto a los derechos humanos".

El pasado domingo, este grupo de jóvenes catalanas junto a otras 17 personas procedentes de Bosnia, Suecia y Perú dieron apoyo a la concentración que Damas de Blanco realizó en La Habana. Tras este acto, que tuvo lugar al mediodía, la noche del domingo los agentes de inmigración del Gobierno cubano se personaron en los hoteles de las jóvenes catalanas para comunicarles que habían infrigido las leyes. Según las autoridades cubanas, su visado como turistas no permitía participar en concentraciones políticas.

Laura Costa, concejal en el Ayuntamiento de Sant Celoni y una de las jóvenes retenidas, afirmó que "contábamos con un grupo de observadores externos que estaban preparados para darnos apoyo si pasaba algún hecho grave". Dos de las personas que formaban parte de este grupo de observadores externos también eran catalanes y tienen previsto volver a España mañana. Las jóvenes no quisieron dar más datos sobre estas dos personas para preservar su seguridad.

A su llegada a Catalunya, las jóvenes expulsadas de Cuba denunciaron también la falta de noticias sobre la situación de un grupo de mujeres peruanas que también participó en las movilizaciones de Damas de Blanco y del que, según Francina Vila, "por el momento no se tienen noticias".