18 de noviembre de 2019
31 de marzo de 2019

Maribel, ama de casa y enferma alcohólica rehabilitada: "Dejé de beber porque, si no, perdía a mis nietos"

Maribel, ama de casa y enferma alcohólica rehabilitada: "Dejé de beber porque, si no, perdía a mis nietos"
EUROPA PRESS

MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

Maribel no bebía cuando sus hijos eran pequeños, no ha entrado nunca sola en un bar y no recuerda en qué momento comenzó su alcoholismo. Esta ama de casa terminó bebiéndose un cartón de vino al día cuando se quedaba sola y pidiendo ayuda: "Haced conmigo lo que queráis, pero yo quiero salir de esto".

Maribel notaba que sus hijos susurraban cuando hablaban sobre cómo la veían, percibía que la trataban diferente y ella se sentía así. La vigilaban y se preocupaban por ella pero cuando todos se iban a trabajar era cuando podía hacer "de todo". Compraba un cartón en el supermercado y no paraba hasta que no se lo terminaba.

VARIAS RECAÍDAS

"Me bebía uno entero, ni más, ni menos", recuerda. Escondía el cartón vacío en la lavadora y tenía vino de repuesto en la cafetera. "Ahora lo pienso y no sé cómo podía hacer esas cosas", explica.

Dejó de beber "varias veces" durante su etapa de consumo. Llego a estar seis, siete meses, incluso dos años sin probar el alcohol. "Mentía a mi familia, les decía que sola podía, pero siempre recaía", lamenta la mujer.

Años después, tomó la decisión de pedir ayuda cuando uno de sus hijos le advirtió de que si seguía bebiendo y él tenía un hijo no le iba a poder ver. "Me imaginaba viendo a mi nieto a través de la valla del colegio y eso es muy triste", apunta la mujer.

TERAPIA: "SALES CON LA MOCHILA MENOS CARGADA"

Su marido le acompañó a la primera sesión de la Asociación de Alcohólicos de Madrid. Al principio Maribel sentía vergüenza al contar su problema con la bebida pero, según recuerda, en el grupo le dijeron que saldría de allí con "la mochila menos cargada" y reconoce que "tenían razón", se sintió liberada cuando contó en alto todo lo que había sucedido.

"¿Cómo me pudo pasar a mí?", expresa la mujer. Poco a poco, fue entendiendo que aunque no fuera una enferma "convencional" había desarrollado una dependencia y aquello debía tratarse con ayuda profesional.

Durante los primeros meses de abstinencia, Maribel tenía un sueño recurrente. "Me imaginaba a todos mis compañeros en círculo", recuerda y apunta que aquello le hacía "sentir en paz".

No ha faltado a ninguna sesión en los últimos nueve años, excepto en verano cuando se va con su familia a Asturias. Durante las vacaciones, mira el reloj y cuando es la hora de entrar a terapia empieza su paseo por la playa. "Me voy imaginando lo que estarán haciendo", explica. No para de caminar hasta que no es la hora de salir de la sala.

'FELICIDADES, CAMPEONA'

En diciembre de 2018 cumplió nueve años de abstinencia y sus hijos le regalaron un marco con las fotos de sus nietos y con una frase escrita: 'Felicidades campeona'. Maribel asegura que es importante para ella que su familia reconozca la dificultad de su decisión y "la lucha diaria" a la que se enfrenta.

"No creo que tenga ninguna recaída porque me ha valido para mucho y he ganado mucho", afirma esta madre y abuela. Para ella, lo más importante es que ahora puede disfrutar de su familia y se alegra al pensar que este año cuando estén en la playa podrá dar el paseo con sus nietos.