21 de febrero de 2020
11 de febrero de 2010

Obispo Diócesis de Cartagena dice, sobre el Cristo de Monteagudo, que a un pueblo "no se le puede tocar su historia"

Subraya que este símbolo, al igual que el del Corazón de Jesús de Río de Janeiro, es "un signo de esa fe que no plantea ninguna cuestión"

MURCIA, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Obispo de la Diócesis de Cartagena, monseñor José Manuel Lorca Planes, afirmó hoy que "a un pueblo no se le puede tocar su historia, sus valores, sus elementos de identidad y no se le puede dejar en el aire, porque se le hace daño", en relación a la polémica suscitada estos días por un grupo de juristas, quienes han presentado un recurso ante la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia por el que solicitan la retirada del monumento del Corazón de Jesús de Monteagudo en su actual ubicación.

En un comunicado, Lorca Planes destacó que "la valoración es distinta, pero no contradictoria con su valor religioso", ya que, subrayó, "si hay que buscarle un significado al monumento, éste está centrado en la línea de la unidad y no en la de la polémica y división".

En esta misma línea, puso de manifiesto que "la fe de este pueblo tiene más de 2.000 años de historia y tiene derecho a manifestarlo", tal y como ocurre con el Corazón de Jesús de Río de Janeiro que, a su juicio, "es un signo de esa fe, un caso parecido al nuestro y no plantea ninguna cuestión".

Así, dijo sentirse admirado por "este estado de cosas y cómo se ha provocado esta situación" que, lamentó, "está quitando la paz a tanta gente, especialmente a los hombres y mujeres de Monteagudo, con los que me solidarizo".

Y es que, destacó, "estamos hablando del monumento de Monteagudo, una dimensión colectiva de la libertad religiosa reconocida por el artículo 16 de la Constitución Española, que garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto no sólo a los individuos, sino también a las Comunidades, y del Tribunal Constitucional, tan normal para el pueblo de Murcia, que identifica a toda la huerta".

Todo ello hasta el punto, argumentó, que el monumento "ha pasado a formar parte de las raíces culturales del pueblo, de Monteagudo y de toda la huerta de Murcia".

"Todos sabemos que la Fe de la Iglesia ha potenciado una gran dimensión cultural, materializándose en tantas y tan bellas obras de arte, de valor incalculable y que son el orgullo de nuestros pueblos", indicó el obispo de la Diócesis de Cartagena, quien sacó a colación una carta a los artistas del Papa Juan Pablo II en abril de 1999, en la que se puso en valor la importancia de sus obras como un bien para la humanidad.

Decía que "en el amplio panorama cultural de cada nación, los artistas tienen su propio lugar y precisamente porque obedecen a su inspiración en la realización de obras verdaderamente válidas y bellas, non sólo enriquecen el patrimonio cultural de cada nación y de toda la humanidad, sino que prestan un servicio social cualificado en beneficio del bien común".

Más adelante, en la misma carta, explica cómo el arte tiene necesidad de la Iglesia y viceversa al considerar que "los temas religiosos son de los más tratados por los artistas de todas las épocas".

"La Iglesia ha recurrido a su capacidad creativa para interpretar el mensaje evangélico y su aplicación concreta en la vida de la comunidad cristiana y esta colaboración ha dado lugar a un mutuo enriquecimiento espiritual".

Es por ello por lo que consideró aconsejable "estar atentos para no caer en el mito de Penélope, por razones de gustos o líneas de pensamiento cambiantes", tras lo que mostró su deseo de que "la serenidad y la razón traigan las aguas a su sitio".

Precisamente ayer, a raíz de esta polémica, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia acordó pedir a la administración competente la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) para el Cristo de Monteagudo.