20 de noviembre de 2019
18 de octubre de 2019

Las operaciones anticorrupción en el Vaticano investigan presuntas inversiones irregulares en Londres

ROMA, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las operaciones contra la corrupción que comenzaron el pasado 1 de octubre en la Secretaría de Estado del Vaticano con el registro de sus oficinas y la requisición de equipos informáticos, y siguieron con la suspensión de cinco funcionarios y la dimisión del jefe de seguridad del Papa, Domenico Giani, están investigando presuntas inversiones irregulares en Londres.

Según ha informado la prensa italiana, se compraron grandes y lujosos edificios, con fondos de la Santa Sede, a través de operaciones de riesgo en Londres que implicaron al Instituto para las Obras de Religión (IOR) y también a la administración para la Sede Apostólica (APSA) que cuenta con un patrimonio de cinco mil departamentos en Roma, además del patrimonio en el extranjero.

Según señala 'Il Corriere della Sera', en el centro de las operaciones están dos costosos palacetes adquiridos también con la connivencia de la Agencia Informativa Financiera (AIF), el organismo encargado de combatir en la Santa Sede el blanqueo de capitales. Uno de ellos se encuentra en Sloane Square.

Por su parte, el diario 'Il Fatto Quotidiano', ha indicado que el otro palacete de lujo está situado en High Street Kensington y fue comprado por la sociedad British Grolux Limited. Las operaciones habrían supuesto un desembolso de 200 millones de euros.

El diario italiano también ha apuntado que hubo presiones recientes sobre el actual director del Banco del Vaticano, Gianfranco Mammi, para que hubiera una posterior financiación ilegal de 150 millones de euros y recuperar así la inversión. Sin embargo, Mammi se habría negado informando que para esta maniobra hacía falta la autorización del Papa.

Las alarmas partieron del propio Banco del Vaticano que en junio de este año denunció lo que estaba ocurriendo al Papa. Acto seguido se activaron las investigaciones que culminaron con el registro de las oficinas de la Secretaría de Estado y la suspensión de los cinco funcionarios del Vaticano.