5 de marzo de 2021
25 de mayo de 2014

El Papa: "Aún hay divisiones entre cristianos, en el Santo Sepulcro se siente con mayor dolor"

JERUSALÉN, 25 May. (De la enviada especial de Europa Press Laura Ramírez) -

El Papa Francisco ha indicado que aún existen divisiones entre los cristianos y que el Santo Sepulcro hace sentir este "drama" con mayor dolor, aunque ha precisado que también se han dado pasos "realmente importantes".

"Ciertamente, no podemos negar las divisiones que todavía hay entre nosotros, discípulos de Jesús: este lugar sagrado nos hace sentir con mayor dolor el drama", ha destacado durante su encuentro con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Griega Bartolomé I en el Santo Sepulcro de Jerusalén, al que ha asistido acompañado del rabino Abraham Skorka y el musulmán Omar Abboud.

El Papa ha llegado al Santo Sepulcro con una hora de retraso y se ha saludado con el Patriarca Bartolomé que ha cogido la mano al Pontífice para ayudarle a bajar los escalones. A continuación se han arrodillado frente a la piedra sobre la que se colocó el cuerpo de Jesús tras morir en la cruz, ambos con la cabeza descubierta han rezado en silencio y han besado la piedra.

En este sentido, el Papa ha insistido en que aún "queda camino" por delante para la plenitud de comunión entre todos los cristianos y para que se exprese también "compartiendo la Mesa eucarística" como "ardientemente" desean, pero ha subrayado que las divergencias no deben intimidarles ni paralizar su camino.

Por ello, ha pedido "no hacer oídos sordos al fuerte llamamiento a la unidad" que resuena en el Santo Sepulcro en las palabras de Jesús resucitado que llama a todos "hermanos".

Para el Pontífice, "igual que fue movida la piedra del sepulcro, así pueden ser removidos todos los obstáculos que impiden aún la plena comunión" entre los cristianos, pidiéndose perdón los unos a los otros y superando los "antiguos prejuicios".

UN SERVICIO DEL PAPA RECONOCIDO POR TODOS

Por ello, ha renovado la voluntad ya expresada por sus predecesores de mantener un diálogo con todos los cristianos para encontrar "una forma" o "situación nueva" en la que el Papa, en conformidad con su misión, pueda dar un servicio de amor y de comunión "reconocido por todos".

El Papa ha agradecido al Patriarca de Jerusalén Su Beatitud Teófilo III sus palabras de bienvenida y a Su Beatitud Nourhan Manoogian y al Reverendo Padre Pierbattista Pizzaballa, por hacer posible este momento.

El Pontífice ha asegurado que es una gracia extraordinaria estar reunidos en oración en este sepulcro donde José de Arimatea colocó el cuerpo de Jesús, el lugar de donde salió el anuncio de la resurrección: "No tengan miedo, ya sé que buscan a Jesús el crucificado. No está aquí: ha resucitado".

Este es, según ha precisado Francisco, "el corazón del mensaje cristiano, trasmitido fielmente de generación en generación", que todos los cristianos han sido bautizados en Cristo y "han resucitado espiritualmente en este sepulcro". Por ello, ha invitado a detenerse "con devoto recogimiento ante el sepulcro vacío, para redescubrir la grandeza de la vocación cristiana: Ser hombres y mujeres de resurrección, no de muerte". "¡No nos dejemos robar el fundamento de nuestra esperanza! ¡No privemos al mundo del gozoso anuncio de la Resurrección!", ha exclamado.

REZA POR LA REGIÓN DE ORIENTE MEDIO

También ha recordado en su oración a toda la región de Oriente Medio, "desgraciadamente lacerada con frecuencia por la violencia y los conflictos armados". Tampoco olvida a "tantos hombres y mujeres que, en diversas partes del mundo, sufren a causa de la guerra, de la pobreza, del hambre" ni de los "numerosos cristianos perseguidos por su fe".

Según ha indicado, cuando diversas confesiones sufren juntas, unas al lado de los otras, y se prestan ayuda las unas a las otras "se realiza el ecumenismo de sangre". "Dejemos a un lado los recelos que hemos heredado del pasado y abramos nuestro corazón a la acción del Espíritu Santo y de la Verdad para marchar juntos hacia el día bendito en que reencontremos nuestra plena comunión", ha subrayado.

Por su parte, Bartolomé I ha destacado que este encuentro es la "confirmación" de su voluntad de caminar "hacia la reconciliación y total comunión" y ha subrayado que se han visto frutos de "un profundo diálogo teológico". "Rezamos no solo por la unión de nuestras iglesias sino también por la paz", concretamente, según ha precisado, la paz de esta región que es "la región de la paz".