25 de febrero de 2021
25 de mayo de 2014

El Papa y el Patriarca de Constantinopla se comprometen a defender juntos la unidad, la vida, el planeta y la paz

JERUSALÉN, 25 May. (De la enviada especial de Europa Press Laura Ramírez) -

El Papa Francisco y el Patriarca Ecuménico de Constantinopla han firmado este domingo una declaración conjunta en la que piden apostar por el diálogo, el perdón y la reconciliación como "los únicos medios posibles de la paz". En ella, se unen también por la defensa de la vida humana en todos sus estadios y de la familia basada en el matrimonio y en la que se comprometen a concienciar sobre el cuidado del medio ambiente, todo ello, mientras caminan hacia "la plena comunión" entre los cristianos.

El documento comienza recordando el abrazo que se dieron el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras en Jerusalén, que preparó el camino para "remover de la memoria y de la mente de las Iglesias las sentencias de mutua excomunión de 1054". Este gesto, según indican, dio paso a un intercambio de visitas entre las respectivas Sedes de Roma y Constantinopla y, más tarde, a la decisión tomada por el Papa Juan Pablo II y el Patriarca Dimitrios de iniciar un diálogo teológico sobre la verdad entre Católicos y Ortodoxos.

Ambos líderes se muestran convencidos de que dicha unidad se pone de manifiesto en el amor de Dios y en el amor al prójimo y dicen que esperan "con impaciencia" que llegue el día "en el que finalmente participen juntos en el banquete Eucarístico".

Mientras se encuentran en este camino, apuntan que tienen el deber de dar testimonio común del amor de Dios a su pueblo y de construir una sociedad justa y humana colaborando "en la defensa de la dignidad de la persona humana, en cada estadio de su vida, y de la santidad de la familia basada en el matrimonio, en la promoción de la paz y el bien común y en la respuesta" ante "el hambre, la pobreza, el analfabetismo y la injusta distribución de los recursos".

MENOS DERROCHE

Asimismo, se muestran preocupados por el "ilícito maltrato al planeta" y se comprometen a concienciar juntos para la salvaguardia de la creación "con prudencia y compasión, a la vez que con justicia y rectitud". En este sentido llaman a todos los hombres a buscar formas de vida "con menos derroche y más austeras, que no sean tanto expresión de codicia cuanto de generosidad".

Además, reclaman "urgentemente" la cooperación de los cristianos para tutelar en todo el mundo el derecho a expresar públicamente la propia fe y a ser tratados "con equidad". Por ello, instan a promover un auténtico diálogo con el Judaísmo, el Islam y otras tradiciones religiosas evitando la indiferencia y el desconocimiento mutuo que "conducen únicamente a la desconfianza y, a veces, desgraciadamente incluso al conflicto".

También dirigen sus rezos por la paz en Tierra Santa y en todo Medio Oriente y piden especialmente por las Iglesias en Egipto, Siria e Iraq, "que han sufrido mucho últimamente". "Alentamos a todas las partes, independientemente de sus convicciones religiosas, a seguir trabajando por la reconciliación y por el justo reconocimiento de los derechos de los pueblos. No son las armas, sino el diálogo, el perdón y la reconciliación, los únicos medios posibles para lograr la paz", afirman.

Finalmente, en un momento histórico marcado "por la violencia, la indiferencia y el egoísmo" y en el que "muchos hombres y mujeres se sienten perdidos", piden a los cristianos y a los creyentes de cualquier tradición religiosa que "reconozcan la urgencia del momento" y que busquen "la reconciliación y la unidad de la familia humana, respetando absolutamente las legítimas diferencias, por el bien de toda la humanidad y de las futuras generaciones".