11 de noviembre de 2019
26 de junio de 2019

Regantes rechazan establecer normas europeas sobre reutilización de aguas, como sostiene Ribera

MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Federación Nacional de Regantes (Fenacore) discrepa de una armonización de las normas europeas sobre reutilización de aguas para uso en regadíos, después de que la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, resaltara este miércoles la importancia de que se establezcan estándares a nivel comunitario a su llegada a la reunión de ministros de Medio Ambiente de la UE, que se ha celebrado en Luxemburgo.

Los regantes destacan que España es el país europeo que mayor porcentaje de agua reutilizada emplea, por lo que para Fenacore significa que es Europa la que debería tomar como referencia la legislación española, que cuenta con más de una década de tradición. En la actualidad, sólo los países del sur de Europa utilizan el agua regenerada para riego, puesto que la gran mayoría de los países europeos no tienen esa necesidad, según destacan.

Asimismo, Fenacore diverge del acuerdo alcanzado por los ministros europeos de Medio Ambiente sobre nuevas normas con las que impulsar el uso de aguas residuales urbanas para el riego agrícola, dado que mientras se imponen elevadas exigencias para los países de la UE, los productos que vienen de fuera de la Eurozona no se someten a ningún control.

Los regantes consideran que cada país tiene sus propias peculiaridades --relacionadas con el clima, su nivel de industrialización o la contaminación, entre otros factores-- y, por ello, los niveles de exigencia no deberían equipararse. Máxime en un momento en el que los países del Norte de Europa empiezan a acusar la sequía y en el que la administración comunitaria ha puesto sobre la mesa la importancia de la reutilización como vía para que las masas de agua se encuentren menos estresadas, dice Fenacore.

En este contexto, la legislación europea impone algunos parámetros de calidad para las aguas reutilizadas 10 veces superiores a lo que exige la legislación española para el agua potable.

Además, Fenacore piensa que si las exigencias del reglamento europeo fuesen muy elevadas resultaría inviable la reutilización para los regantes en términos de costes, cuando deberían de marcarse en función del uso que vaya a darse a esas aguas regeneradas. Si no se establecen criterios discriminados por zonas geográficas el gran perjudicado frente, por ejemplo, a los países del norte de Europa será España, pues es "con gran diferencia" el que más agua regenerada emplea para regar.

Estas exigencias precisan además recuperar el pulso de la inversión pública en infraestructuras en depuración tras la parálisis de la crisis, ya que el agua reutilizada representa para la agricultura de regadío un complemento para resolver los problemas de sequía que presenta, sobre todo, la zona del Levante español.

Según Fenacore, el 54% del total del agua reutilizada que se utiliza en España --alrededor de 166 hectómetros cúbicos al año-- va a parar a las explotaciones de Murcia y la Comunidad Valenciana, donde existe un déficit estructural de recursos, lo que permite contribuir de manera significativa al aumento neto de agua de riego.

"España no debería copiar ninguna legislación en materia de reutilización de aguas, sino todo lo contrario. La nuestra, con larga tradición, tendría que servir de inspiración a la europea, si bien puede ser mejorada sobre todo en lo relativo a la distribución de los costes de depuración, basándose en el ya famoso principio de la UE de "quien contamina paga", apunta el presidente de Fenacore, Andrés del Campo.

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