24 de octubre de 2019
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  • 18 de abril de 2010

    Sancionan a un profesor de un centro de Alhama (Granada) que se marchó a África para crear una escuela para niños

    GRANADA, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

    La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ha sancionado por dos faltas muy graves a un profesor de un centro de adultos de Alhama de Granada que se marchó a África, concretamente a Senegal, para crear una escuela para unos cien niños en el poblado de Ker Sine Dieng.

    El argumento de la administración es que el docente no dio explicaciones sobre su ausencia del centro en el que trabaja, por lo que le sanciona con la suspensión de empleo y sueldo de once meses de duración, resolución que el profesor recurrió alegando las bondades de su proyecto y que intentó dar explicaciones al respecto a la delegada provincial de Educación, Ana Gámez, que rehusó reunirse con él.

    En la propuesta de sanción, a la que tuvo acceso Europa Press, Educación, que tomó declaración entre otros al director del centro de Adultos CEPER Alhucema y al alcalde de Ventas de Zafarraya, considera acreditado que el profesor no justificó su ausencia, que "perturbó el normal funcionamiento del centro y la prestación del servicio público educativo ante la imposibilidad de sustituirle en sus funciones", ya que se prolongó durante un mes.

    Sin embargo, el educador, que lleva 25 años impartiendo clases a adultos, alegó que desde hace 21 dedica gran parte de su tiempo a causas humanitarias y colabora con la asociación 'Llano Acoge', que atiende a los inmigrantes que habitan en la zona del Llano de Zafarraya, y que su experiencia le llevó a tener el proyecto de la creación de la escuela en Senegal. Su viaje a África se prolongó desde noviembre de 2009 a marzo de 2010, para lo que aportó a Educación certificado expedido por el secretario de la ONG Colectivos de Acción Solidaria (CAS), de las que es miembro.

    Su intención es, según señala en el documento presentado, lograr acabar con las "contradicciones" entre los países ricos y los empobrecidos, para lo que ve necesaria los proyectos de educación como el que él ha proyectado. "Me faltan nueve años para jubilarme y creo más justo y serio poner ahora todos mis esfuerzos para que los proyectos se materialicen, en una edad en la que aún puedo rendir más. (...) Otro mundo es posible, por ello espero su comprensión", solicita el maestro, que pide por ello el archivo de su expediente.

    Por ello, decidió trabajar seis meses en España y otros seis en los países de origen de los inmigrantes. "Así se lo planteé a mi familia, a Llano Acoge, a CAS, a mis jefes en Educación, a los Ayuntamientos de la zona y a los amigos", incide el docente, cuya representación legal sostiene que la Administración, "en contra de lo que se define filosóficamente como un buen maestro, ha demostrado estar anquilosada en el conocimiento absoluto, no permitiendo personalidad alguna que permita al maestro utópico levantarse como un ser revolucionario en constante cambio y evolución".

    Así, según explica en su informe, el proyecto del educador, el de la escuela para niños, cuenta entre sus principales objetivos con la creación de unas infraestructuras básicas "para que los niños y familias del poblado tengan un lugar donde aprender, comer, jugar, así como unos servicios sanitarios esenciales, pero sobre todo, que estas instalaciones sean el punto de partida para el acceso a la educación, a la cultura, a la prevención sanitaria, y en definitiva mejorar su calidad de vida", y se promueva la creación de una asociación de desarrollo que trabaje por el "crecimiento local", y que pueda actuar en consonancia con ONG de ámbito europeo o internacional.