20 de octubre de 2020
18 de diciembre de 2009

AMPL.- Cae una banda de ladrones multirreincidentes que robaba haciéndose pasar por policías en Barcelona

BARCELONA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los Mossos d'Esquadra han detenido a 17 integrantes de un grupo organizado de ladrones rumanos multirreincidentes con más de 200 antecedentes que presuntamente se dedicaba a cometer robos en zonas turísticas de Barcelona haciéndose pasar por policías.

A los arrestados, la mayoría hombres de entre 21 y 53 años y sin domicilio conocido, se les imputa una setentena de hurtos, usurpación de funciones públicas y delito de asociación ilícita, porque tenían una "jerarquía".

Además, hay otros 18 imputados por los mismos hechos, contra los que se ha emitido una orden de detención ya que la mayoría ya no están en Cataluña, aunque los investigadores confían en detenerles si regresan.

En rueda de prensa, el inspector jefe del Área Territorial de Investigación de Barcelona de los Mossos d'Esquadra, Ramón Grasa, explicó que con esta operación han "tocado un punto muy clave de esta organización y de este 'modus operandi", en la que había un jefe y varios lugartenientes, aunque no trascendió si fueron detenidos.

Todos los detenidos contaban con numerosos antecedentes, sumando hasta 228, en los tres años de media que llevan en España; y 10 de los 17 arrestados ya se encuentran en prisión, algo que Grasa calificó de "éxito" debido a la dificultad de encarcelar a estos delincuentes porque sólo cometen faltas y no delitos.

La policía detuvo 'in fraganti' a algunos de los ladrones, que nunca utilizaban armas, y a cinco de ellos cuando trataban de huir del país, a cuatro en un coche a la altura de Figueres (Girona) y a uno en el Aeropuerto de El Prat cuando se disponía a viajar a Rumanía.

Los detenidos, que realizaban entre uno y tres robos al día, escogían a sus víctimas y acostumbraban a actuar mayoritariamente contra turistas extranjeros, principalmente de fuera de Europa, robándoles dinero y las tarjetas de crédito que llevaban encima.

La mayoría de los robos se cometieron en los alrededores del Camp Nou, Maremàgnum, Port Vell, Port Olímpic, la Sagrada Familia, el paseo de Gràcia, la Diagonal y el paseo Sant Joan de Barcelona, siendo las víctimas turistas de Singapur, Pakistán, Irán, Kuwait, Japón, China, India, Canadá y Estados Unidos.

Según Grasa, elegían a este tipo de turistas "recién llegados a la ciudad" porque les era más difícil detectar que los falsos policías eran rumanos, y porque en sus países tienen un gran respeto a la policía.

Los arrestados actuaban siempre en grupos de cuatro personas con tareas claramente diferenciadas: dos de ellos llegaban a una zona turística, en la que uno se hacía pasar por turista y otro esperaba en un coche alquilado con documentación falsa; el falso turista preguntaba a las víctimas si conocían una calle con un mapa.

En ese momento, los otros dos ladrones aparecían haciéndose pasar por policías, tan sólo enseñando un instante su propio pasaporte, y pedían la documentación a los turistas y al cómplice. Con la justificación de que se estaba llevando a cabo un control de drogas, los falsos policías registraban los bolsos y las carteras aprovechando para sustraer el dinero y las tarjetas de crédito.

Las víctimas en muchas ocasiones se creían la versión de los ladrones y se habían quedado esperando horas a que volvieran si así se lo pedía, aunque algunas detectaron la farsa, por lo que hubo algún hurto que se convirtió en un robo violento.

Hasta el momento, los Mossos han podido acreditar que siguiendo este 'modus operandi' los ladrones habrían robado más de 26.000 euros a pesar de que la cifra puede ser muy superior ya que algunos de los afectados no han denunciado los hechos.