19 de septiembre de 2019
29 de junio de 2008

Detienen a dos hombres por el secuestro 'exprés' de un empresario de El Prat de Llobregat (Barcelona)

El raptor circuló casi un día con la víctima maniatada y encapuchada en el asiento trasero de un coche

BARCELONA, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos hombres por presuntamente secuestrar a un empresario de El Prat de Llobregat (Barcelona) e intentar hacer lo mismo con otro. El autor material del secuestro mantuvo encerrado, encapuchado y maniatado a la víctima durante más de un día en el asiento posterior de su propio vehículo, según confirmó a Europa Press la Policía catalana.

Juan M., de 45 años y vecino de Canyelles (Barcelona), conocía al empresario y tenía deudas económicas. Junto a Francisco C.F., de 47 y vecino de Vilafranca del Penedès (Barcelona), urdió un plan para cometer varios secuestros 'exprés' y obtener 300.000 euros de su primera víctima, según avanzó hoy 'El Punt'.

Se hicieron pasar por clientes interesados en una parcela del empresario en la urbanización La Selva de las Maravillas, en Canyelles. El 17 de junio, Francisco C.F. se citó con la víctima para ver la parcela, pero al verle se lanzó sobre el propietario del terreno, le obligó a subir a su coche, le ató las manos con unas bridas y le puso un saco de ropa blanco en la cabeza.

El raptor condujo durante casi un día y medio, pasando por Sant Joan Despí, L'Arboç o Canyelles (Barcelona), además de pistas forestales y de montaña, según pudo intuir el secuestrado. Además, el secuestrador hablaba por teléfono y decía llamarse François.

Sobre las 07.15 horas del día 18, cuando la víctima ya llevaba casi 20 horas atado, su raptor le obligó a llamar a su casa para explicarle su situación a su mujer y advertirle que no llamara a la Policía.

Pocos minutos después, la esposa recibió la llamada de Juan M., conocido de ella y de su marido, quien le dijo que si su esposo le llamaba diciéndole que estaba secuestrado, no le creyera. Esto hizo sospechar a la mujer, que sabía que este individuo estaba pasando dificultades económicas, por lo que denunció el caso a los Mossos.

En comisaría, los agentes le dijeron que llamara a su marido desde su teléfono móvil. Descolgó el raptor y explicó a la mujer que había secuestrado a su marido a cambio de 100.000 euros que le pagarían unos individuos que, a su vez, reclamaban 300.000 euros para la liberación del empresario. El secuestrador, además, le dijo a la mujer que estuviera atenta al teléfono porque aquella misma tarde recibiría las instrucciones para fijar día y hora para el intercambio del dinero y su marido.

Casi simultáneamente, en Vilafranca del Penedès, el captor paró el coche frente a un locutorio de la avenida Tarragona para recargar su móvil y dejó las llaves en el contacto. El empresario se pudo deshacer de las bridas y la capucha y saltar al asiento del conductor. Cuando estaba a punto de huir, el captor se dio cuenta y volvió corriendo.

La víctima sacó las llaves del contacto, bajó del coche y se encaró a su raptor a gritos. Éste no supo reaccionar, por lo que la víctima volvió al coche y huyó hasta una gasolinera, donde avisó a los Mossos, que le fueron a recoger.

El hombre dio una descripción detallada de su captor. Se trataba de un hombre obeso, de más de 100 kilos, con el cabello oscuro y la barba recortada.

OTRO INTENTO DE SECUESTRO.

Los investigadores descubrieron la identidad del autor material del secuestro y del 'cerebro' del plan. Informaron al juzgado sobre los hechos, pero decidieron retardar la detención de los sospechosos al descubrir que tenían otro secuestro inminente.

La víctima era otro empresario de la comarca del Baix Llobregat, al que Juan M. debía más de 5.000 euros. Los Mossos le explicaron la situación y convencieron para que colaborara con ellos. Le pusieron vigilancia durante las 24 horas del día y le pidieron que siguiera las instrucciones de sus posibles raptores.

Estos le citaron el miércoles 25 de junio y cuando se disponían a secuestrarle, fueron detenidos por varios policías que se habían escondido hasta entonces. La Policía no descarta que haya más implicados en el caso.