1 de abril de 2020
16 de junio de 2014

Borrego afirma que "carece de sentido" una norma básica para las actividades de balnearios

Borrego afirma que "carece de sentido" una norma básica para las actividades de balnearios
SASOBIDE

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

La secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, se ha mostrado contraria a una norma básica específica que regule las actividades balnearias existentes en España, ya que la regulación de las aguas termales y minerales cuenta ya con un régimen de competencias establecido.

Durante su comparecencia en la Comisión de Industria, Energía y Turismo en la Cámara Alta, Borrego explicó que las comunidades autónomas pueden asumir esta competencia en aquellos proyectos y construcciones que tengan por objeto el aprovechamiento de las aguas minerales y termales.

En esta línea, dio cuenta de que Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia y Murcia ya han asumido esas competencias en sus legislaciones autonómicas.

"Carece de sentido una regulación básica, con la que invadiríamos competencias de comunidades autónomas", señaló Borrego, quién aseguró que el propio sector "está cómodo" con la normativa actual, tal y como desde la propia Asociación Nacional de Balnearios (ANBAL) se le ha trasladado.

Para Borrego, la colaboración público-privdada es "básica" por lo que se mostró contraria a elaborar una norma que "no guste a nadie y que invada competencias", ante la pregunta del senador del Grupo Parlamentario Socialista sobre la redacción de una legislación de las actividades balnearias.

Por otro lado, sí se mostró a favor de potenciar la promoción de este tipo de turismo en el que España tiene una oportunidad para desetacionalizar su oferta.

En esta línea, recordó las 89 acciones emprendidas para impulsar este tipo de turismo, y el mantenimiento de la dotación de 35 millones de euros al programa de Termalismo Social del IMSERSO para 2014, en cual participan 20 balnearios de Galicia, de ellos seis en Ourense.

El turismo de salud en España es una tendencia que crece con una media de entre 20.000 y 50.000 pacientes, y que en nuestro país se materializó el año pasado con la llegada de 21.868 turistas internacionales que gastaron 12,1 millones de euros.