14 de octubre de 2019
12 de febrero de 2019

Madeira y Porto Santo: cinco experiencias inolvidables

Madeira y Porto Santo: cinco experiencias inolvidables
DUARTE SOL

MADRID, 12 Feb. (EPTURISMO) -

Madeira es sinónimo de laurisilva, de tierra volcánica y de mar. En medio del Atlántico, este archipiélago portugués es un paraíso natural con dos islas habitadas, Madeira y Porto Santo, que destacan por sus paisajes, la hospitalidad de su gente, su gastronomía y su cultura.

Estas islas de clima suave, a unos 500 kilómetros de Tenerife, son conocidas por muchas las actividades que ofrecen en un entorno natural inigualable que le han otorgado del reconocimiento como mejor destino insular del mundo en los World Travel Awards.

Desde EPTurismo te proponmeos cinco experiencias para conocer Madeira y Porto Santo en cualquier época del año, que te dejarán con la boca abierta.

1. COGER UN BARCO PARA DESCUBRIR LA IMPRESIONANTE COSTA DE LA ISLA.

Da igual si eliges entre un yate privado, catamarán o un velero, la cuestión es llegar a la Reserva Natural de la Islas Desertas, conjunto de tres pequeñas islas de origen volcánico donde predomina el color rojo y amarillo, especialmente vistosos al atardecer.

Fotos: Carlos Freitas

   Además, este viaje también será una magnífica oportunidad para avistar delfines, ballenas, tortugas o aves marinas, que habitan en la zona.

2. CONDUCIR POR LA CARRETERA QUE ATRAVIESA EL VALLE DE LA ENCUMEADA.

Esta carretera fue una vez la puerta de entrada a São Vicente y unía la costa sur con la costa norte de la isla. A lo largo del camino te acompañará un pequeño arroyo, paralelo a la carretera, que termina en el mar.

Si no tienes miedo a las alturas, desde el mirador de Boca da Encumeada, a 1.007 metros de altitud, hay una majestuosa vista a los valles de Riberia Sacra y de São Vicente.

Foto: Miguel Perestrelo

3. DESCUBRIR LA GASTRONOMÍA TÍPICA Y EL VINO DE LA ISLA.

Funchal, la capital y ciudad más poblada, esconde un emocionante pasado lleno de historia y sabor. Aprovecha sus 'tours de comida y vino' que se realizan a pie en las calles de la ciudad para descubrir, a través de la gastronomía, diversos atractivos turísticos como la historia, la arquitectura y, por supuesto, los preciados vinos de Madeira.

Esta es una forma original de degustar la gastronomía más auténtica con el pez sable con plátano, la sopa de tomate y cebolla, la espetada o el atún con maíz frito, entre los platos más emblemáticos, además de visitar productores de vino y el colorido mercado local.

4. SUBIR AL PICO MÁS ALTO DE MADEIRA.

El Mirador del Pico Ruivo es el punto más elevado de Madeira y el tercero de Portugal. Se encuentra a 1.861 metros de altitud y solo se puede acceder a pie.

Foto: Jon Sparks

Las vistas, en días despejados, se extienden hasta Curral das Freiras, las llanuras de Santana y los valles de Ribeira Grande y São Jorge, así como la Ponta de Sao Lourenço, Paul da Serra, Porto Santo y las islas Desertas. ¡La caminata merecerá la pena!

5. VER AMANECER DESDE LA PLAYA DE LA ISLA DE PORTO SANTO.

La belleza de la playa de Porto Santo es excepcional: un arenal dorado de nueve kilómetros, bañado por un mar de aguas cristalinas combinado con temperaturas agradables durante todo el año hacen de este lugar uno de los más especiales del archipiélago de Madeira

Por último, hay que destacar que la arena de esta playa es rica en lodo, calcio y magnesio, por lo que también ofrece beneficios terapéuticos, que ayudan a suplir la falta de sales minerales en el cuerpo humano, como resultado del estrés y del cansancio.

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