10 de abril de 2008

Internos del CIE de Aluche denuncian agresiones policiales a inmigrantes y falta de habitabilidad y salubridad

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MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una antigua interna del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche sigue necesitando ayuda sicológica tras pasar 39 días en un centro donde ha visto agresiones físicas a compañeros con los que convivió sin agua caliente, sin colchas a pesar del invierno, con comida en malas condiciones, sin salir al patio y hacinados en las celdas ante la falta de camas. Una situación que ha llevado a sus internos, según la portavoz de la Oficina de Derechos Sociales del Patio Maravillas, a una huelga de hambre en apoyo a una manifestación que tendrá lugar el próximo 12 de abril.

Procedente de Bolivia, M., que no quiere ser identificada por su situación en España, aseguró que presenció "agresiones de un funcionario superior a un chico marroquí" con una simple justificación: "ellos son la autoridad y nosotros somos inmigrantes". "Había un policía que tiraba los jabones al suelo y decía que los recojan del suelo" a los internos, recordó en declaraciones a Europa Press Televisión.

Cuando en octubre comenzó a hacer frío, ante la ausencia de camas y colchas para arroparse, o bien dormían en el suelo o "entre dos porque como hacía mucho frió" se acurrucaban entre ellas en el modulo de mujeres. "Yo he visto la cárcel en mi país, en Bolivia, que es tercermundista y se puede salir al patio, comen bien, tienen camas, habitaciones, aquí no. Esto es peor que la cárcel", sentenció.

Según su testimonio, si reciben visita tan sólo pueden hacerlo durante cinco minutos y con la presencia de un policía y, si quieren llamar por teléfono, hay uno "a monedas que no funciona y si lo hace el minuto es a más de un euro". "Hay máquinas de café, galletas y chocolatinas que te cuestan más que en la calle, es como un negocio adentro", apuntó.

Por su parte, la hermana de otro antiguo interno que ya ha sido expulsado a su país de origen, Roxana, aseguró que al tratar de evitar que le subieran al avión rumbo a su país, recibió "golpes con la porra en las costillas a matar", por lo que tuvieron que llevarle de vuelta al Centro de Internamiento. "Estaba realmente maltratado por dentro por las golpisas, no comió durante cuatro días porque su estómago no sostenía nada. Lo que probaba, lo vomitaba", describió.

A pesar de su estado, el médico de la policía del CIE "le miró la cara y le dijo que estaba muy bien", sin hacerle análisis ni radiografía alguna, por lo que Roxana solicitó en un juzgado de guardia que le viera otro médico, pero rechazaron su petición equivocando su caso, ya que ésta iba dirigida a un "pederasta"

Casos como el de M. han sido recogidos y denunciados por la Oficina de Derechos Sociales (ODS) del Patio Maravillas, cuya portavoz, Cristina, definió al CIE de Aluche como "un espacio muy opaco, una especie de agujero negro en el que no pueden entrar ni organizaciones de derechos humanos, ni colectivos de apoyo y asociaciones". "Reina la discrecionalidad y la impunidad, se violan los derechos fundamentales de una forma sistemática y similar también a Guantánamo", defendió.

La marcha convocada por más de 20 colectivos el próximo 12 de abril partirá del intercambiador de Aluche y llegará hasta el CIE, justo frente a la antigua cárcel de Carabanchel para pedir el cierre de estos centros y la "toma de responsabilidades por parte del Gobierno, de las Instituciones políticas y de la Dirección General de Policía".

Por su parte, la Jefatura Superior de la Policía alegó, en conversación telefónica, que desconocía estos casos en concreto y aseveró que cuando dos internos "intentaron enconar y movilizar al resto" en una huelga de hambre de la que informaron por teléfono en la noche de ayer el jefe de la Brigada Policial pidió ayuda para "disuadir" a que, según la Jefatura, ya no proseguía la mañana del 8 de abril.

Entonces, unos 20 agentes antidisturbios acudieron al lugar "porque los internos no querían volver a sus celdas", pero "la simple presencia de los agentes tranquilizó los ánimos entre los inmigrantes y sus cabecillas". "Por lo tanto, no hubo ni carga, ni intervención policial, ni heridos, ni detenidos", aseguró la Jefatura.

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