11 de noviembre de 2019
24 de septiembre de 2009

Junta destaca la producción integrada como alternativa de futuro en el marco de Andalucía Sabor 2009

SEVILLA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La directora general de Producción Agrícola y Ganadera de la Consejería de Agricultura y Pesca, Judith Anda, definió hoy la producción integrada como una "clara alternativa de futuro" tanto para los consumidores, "que cada vez demandan productos de calidad con garantías de seguridad", como para los productores, ya que "la agricultura actual exige nuevas formas de producir, más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente".

Así lo manifestó durante la presentación de la Guía de la Producción Integrada de Andalucía, que ha tenido lugar en la zona de actividades del stand institucional que la Consejería de Agricultura y Pesca ha instalado en la Feria Internacional de la Alimentación Andalucía Sabor 2009.

La responsable de Producción Agrícola destacó la importancia de este sistema de producción que garantiza la máxima calidad de los productos y el respeto al medio ambiente y que representa el 17,14 por ciento del valor de la producción vegetal de la comunidad autónoma, con un valor de alrededor de 1.500 millones de euros.

Por ello, insistió en el compromiso del Gobierno andaluz por "impulsar una nueva forma de producción y comercialización basados en la sostenibilidad tanto económica como social y medioambiental".

Buena parte del sector, según expuso Anda, "ya es consciente de los beneficios de estos métodos". Algo que queda certificado por el hecho de que entre 2003 y 2008 el suelo dedicado a este tipo de cultivos se haya multiplicado por cuatro en la región, hasta llegar a unas 350.000 hectáreas. Una cifra que supone el 60 por ciento de la superficie nacional de producción integrada.

Este sistema, además, constituye una oportunidad única, como ha expresado la directora general, para afrontar con éxito el reto de la adaptación a las nuevas normativas marcadas por la Unión Europea y, en especial, a la política relacionada con el uso de fitosanitarios, que establecerá una reducción de las sustancias activas autorizadas y la necesidad de instaurar sistemas de control integrado de plagas.

"Esto obliga a un esfuerzo adicional, pero los agricultores son conscientes de las ventajas para sus explotaciones y no han dudado en apostar por la innovación y las nuevas tecnologías".

Para poder llevar a cabo este cambio, según explicó Anda, el sector ha contado con una herramienta clave como son los Reglamentos Específicos de Producción Integrada, "un instrumento de transferencia de tecnología que recoge las prácticas obligatorias, prohibidas y recomendadas para la producción, la transformación y la elaboración sostenibles de cada producto agrario".

La producción integrada, en consecuencia, amplía "de manera notable la capacidad de vertebración del sector", al disponer de un servicio técnico cualificado encargado tanto de acercar los resultados de las investigaciones científicas al sector agroalimentario como de trasladar a la Administración cualquier incidencia que pueda surgir en el manejo de los sistemas con el fin de mejorar los procedimientos.