16 de septiembre de 2019
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  • 25 de julio de 2010

    Salud impuso multas por valor de 95.600 euros a piscinas a las que se abrió expediente sancionador en 2009

    ALMERÍA, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Salud, abrió durante el pasado año un total de 66 expedientes sancionadores a los propietarios de piscinas, entre las que se encuentran aquellas a las que acceden comunidades de vecinos de más de 20 viviendas y las piscinas municipales en las que se excluyen las deportivas, de forma que derivaron en multas por valor de 95.626 euros en aquellos ya cerrados.

    Según los datos proporcionados a Europa Press por la Consejería de Salud, el número de piscinas se ha incrementado con respecto a 2009 con 19 instalaciones más, de forma que el censo alcanza las 1.001 instalaciones. Sobre éstas, se realizaron a lo largo del pasado año 1.245 inspecciones en las que se hallaron 184 deficiencias en una primera visita.

    Entre las infracciones reseñadas por los inspectores de Salud en torno a los recintos y vasos, se dieron un total de 1.165 infracciones de carácter leve, de las que 576 fueron resueltas en una segunda inspección. Con carácter grave, se hallaron 455 infracciones en el conjunto de las piscinas, de las que fueron corregidas 304 posteriormente.

    De esta forma, fueron 19 las infracciones catalogadas de muy graves, de las que más tarde nueve se corrigieron. Las faltas muy graves, que pueden llevar al cierre de la piscina durante cinco años, se producen cuando las condiciones producen daños muy graves en la salud de los usuarios o cuando no se subsanan faltas graves advertidas con anterioridad. Además, estas infracciones pueden conllevar multas de hasta 600.000 euros.

    Entre los tipos de infracción más comunes detectados por la Junta de Andalucía en materia de piscinas se encuentran la falta de indicación de aforo y reglamento, fallos en el ciclo de la depuradora, problemas en la calidad del agua, deficiencias en los aseos, duchas y vestuarios, ausencia de botiquín para primeros auxilios y la presencia de flotadores no reglamentarios.

    En 2008, unas 451 piscinas de uso público recibieron algún tipo de sanción por parte de la Consejería de Salud a través de 1.400 inspecciones debido a que presentaban deficiencias en aspectos relacionados con la depuración o la calidad de las aguas así como en materia de seguridad.